miércoles 16 de septiembre de 2009

"LA METAMORFOSIS" por Pedro J. Ramírez Codina (IV)

(De capítulos anteriores) "El Mundo" publica que Carmen Toro, esposa del minero que proporcionó la dinamita para el 11-M, tiene en su agenda el teléfono de Sánchez manzano. En realidad el teléfono es el de un inspector de la UCIE, Jesús Parrilla. "El Mundo", que lo sabe, pide perdón a sus lectores, pero no a Sánchez Manzano.



Bien. Ya sabemos quién dio el apodo "Manzano" y el teléfono de Canillas a Carmen Toro. También sabemos que, a partir de ahora, si no antes, las relaciones del periódico "El Mundo" con Jesús Parrilla serán estrechas. Por lo tanto, ninguna excusa puede tener el diario que dirige Pedro J. Ramírez para jugar a la confusión con este asunto ¿no? Veremos:

Sánchez Manzano tendrá también que aclarar por qué Carmen Toro, la esposa de Suárez Trashorras -el ex minero asturiano acusado de haber robado y vendido los explosivos utilizados en el 11-M-, tenía en su poder una nota con un número telefónico de las dependencias policiales de Canillas con la leyenda Manzano. Ese dato hizo pensar al juez Juan del Olmo que el número pertenecía al propio jefe de los TEDAX, aunque éste lo negó.

El artículo en que apareció este párrafo lleva fecha del 6 de Julio de 2004, cinco días antes de la declaración de Sánchez Manzano ante la Comisión de Investigación del 11-M. ¿Creían que estaba aclarado todo? ¿Creían que Sánchez Manzano podría dormir tranquilo, porque "El Mundo" ya se había enterado de que un inspector de policía había dado su nombre como alias? ¡Toma ya! Para "El Mundo" del 6 de Julio 2004, no sólo es Sánchez Manzano quien debe dar explicaciones, sino que no se hace ninguna referencia al episodio de Jesús Parrilla y Carmen Toro.

Información rigurosa y veraz, que le dicen.

Aprovechemos aquí para recordar que la semana pasada, la juez Lledó ha fallado en la Demanda de protección del derecho al honor, la intimidad e imagen de Sánchez Manzano contra varios de "El Mundo", estimando que, dada la amplia protección que las leyes españolas conceden a la Libertad de Expresión y Derecho a la Información, la especial relevancia del caso y la calidad de personalidad pública del demandante, una vez leídos los artículos en su integridad, sin deslindar las frases y comentarios objeto de la demanda, y a pesar de que algunos sean "hirientes, de mal gusto, desabridas y desafortunadas", no se puede considerar que dichos artículos sobrepasan los límites permitidos a la Libertad de Expresión, y por lo tanto falla desestimando la demanda íntegramente.

La sentencia no es firme, cabe recurso, pero he de advertir que yo, personalmente, no tengo ningún problema en aceptar que la sentencia no ha sobrepasado los amplios límites concedidos a la Libertad de Expresión por nuestras leyes actuales. Si esas leyes son perfectas, o pueden ser mejorables, es otro cantar. Porque también dice la sentencia que...
...ninguno de los artículos atribuye categóricamente al actor una manipulación intencionada de las pruebas o la Comisión de hechos susceptibles de constituir delito, pues no se afirma ello como un hecho cierto sino con potencialidad, como posibilidad presumible o presunta, lo cual está autorizado por el derecho a la libertad de expresión por mucho que pueda inquietar o disgustar al demandante, ya que es opinión que está basada en posibilidades que surgen de la interpretación de hechos veraces...
...y seguramente, desde el punto de vista judicial es verdad que no se hicieron acusaciones categóricas contra Sánchez Manzano, pero ustedes verán, en los siguientes capítulos de esta serie, si desde el punto de vista de la sociedad, eso es cierto o no . Si una persona que leía "El Mundo" pensaba que se estaba acusando a Sánchez Manzano como "mera hipótesis" o como "hecho probado".

Finalmente, antes de seguir, por si lee estas líneas alguien que no tenga ganas o tiempo de leer la sentencia, aclarar que la juez, aplicando la doctrina de tribunales superiores, no considera necesario que la noticia sea objetivamente cierta en todo su contenido para que sea veraz. Basta con que los hechos relatados sean ciertos en "esencia" y que los publicantes hayan demostrado "diligencia" en el conocimiento de la verdad... aunque las informaciones resulten falsas. En cuanto a las hipótesis construidas sobre dichas informaciones, ciertas o falsas, son lícitas hasta un límite muy alto, por estar amparadas por el derecho de libre opinión, en tanto no contengan expresiones "intrínsecamente vejatorias" y, además, "innecesarias" para expresar dicha opinión.

No hay, pues, ninguna intención de desacato en mis líneas. Ciñéndonos (por lógica necesidad de espacio) al tema de la anotación de Carmen Toro con el nombre de "Manzano", pretendo seguir exponiendo el relato de los hechos, siguiendo las informaciones de "El Mundo" y otros periódicos, para que sea el propio lector quien saque sus conclusiones de si el diario dirigido por Pedro Jota Ramírez, aunque sus informaciones no sobrepasen los límites judicialmente admisibles, fue veraz y verídico, en el sentido en que tradicionalmente lo entiende la sociedad, o bien publicó informaciones tergiversadas, sabiendo que lo eran, buscando con ello provocar el descrédito (lo que los sociólogos llaman "la muerte social") de Jesús Manzano.

Continuando con nuestro relato, Sánchez Manzano acudió, el día 11 de Julio, a declarar ante la Comisión de Investigación. Tiene su importancia que nos fijemos en que Sánchez Manzano no hizo referencia motu propio a lo que estaba publicando "El Mundo". El periódico publicó que Sánchez Manzano había llevado al Parlamento, de manera no pertinente, sus diferencias, y culpaba así de lo que sucediera al Jefe de los TEDAX. Nada más lejos de la realidad. Fue Jaime Ignacio del Burgo quien sacó el tema:
El señor DEL BURGO TAJADURA: Por último, señor Sánchez Manzano, tengo que hacer referencia a un asunto que probablemente es desagradable para usted, pero se ha publicado y hay una cierta —lo que ahora se llama— alarma social en relación con el asunto de los confidentes policiales...

...¿Cree usted que con esta información alguien ha querido dañar su reputación o qué es lo que hay en este asunto, que sin duda es enojoso para usted?
El señor COMISARIO JEFE DE LOS TEDAX (Sánchez Manzano): Usted lo ha llamado información, pero yo creo que eso merece otro calificativo que no voy a decir aquí. ¿Me explico?

El señor DEL BURGO TAJADURA: Muy bien. Es que, señor Sánchez Manzano, esa calificación que usted hace de esas informaciones se puede hacer de muchas de las que se han dado del 11-M. Esa es mi apreciación generalizada.

El señor COMISARIO JEFE DE LOS TEDAX (Sánchez Manzano): Yo solamente la hago por lo que se refiere a mí, porque calificar de información una cosa respecto de la que podemos acogernos al derecho y a la libertad de información no es adecuado. A las cosas hay que llamarlas por su nombre, porque la noticia contenía la verdad y luego se ponía un titular con cierta intencionalidad.
Vemos que Sánchez Manzano, en realidad, se queja de que, sabiendo la verdad, pues la publicaba en el cuerpo de la noticia, "El Mundo" había titulado de una manera falsa y perjudicial para él. También de que, tras una rectificación, que parecía dar el tema por zanjado, hayan vuelto a incurrir en las mismas falsedades:
El señor COMISARIO JEFE DE LOS TEDAX (Sánchez Manzano): Todos ustedes habrán leído el artículo y se habrán dado cuenta de que en el contenido del mismo viene la verdad de lo que ha pasado. Se cuenta cómo han sucedido las cosas y, sin embargo, en el titular se da de una manera distinta. Se hace una rectificación al día siguiente y a pesar de elllo ayer vuelve a salir. Comprendan ustedes que hable en este tono porque estoy un tanto indignado, porque los autores o las personas que han publicado eso no se dan cuenta del daño que hacen a mi persona, a mi familia y al entorno que me rodea, aunque eso no es lo más preocupante porque al fin y al cabo yo paso por una institución, soy Sánchez Manzano y me voy, pero queda la institución, y con ese artículo lo único que se está sembrando es la desconfianza de los ciudadanos en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Lo que sigue es la explicación del incidente con el juez Del Olmo, que ya conocemos. Sánchez Manzano también pidió excusas por si era improcedente el lugar, y la situación, para hacer sentir su malestar, pero no pareció tal, pues varios parlamentarios le expresaron su comprensión, y aún su indignación.

Yo creo que aquí podemos observar un punto de inflexión. Lo que hasta ahora es, para "El Mundo", una historia, en la cual el apodo "Manzano" ha involucrado al Jefe de los TEDAX sin que él lo coma ni lo beba, se convierte ahora en una cuestión personal. Rencoroso, vengativo, el Director de "El Mundo" ha demostrado que nunca olvida una ofensa y no perdona una cuestión personal. En el caso de Sánchez Manzano, no se puede considerar, ni mucho menos, que Sánchez Manzano haya ofendido gravemente al periódico, pero "El Mundo" descubrirá que, además, el policía ha cometido algunas torpezas en el transcurso de la investigación, lo que aprovechará para cargarle con las culpas de todos los errores, ciertos o inventados, que se han cometido en la investigación en el terreno de los explosivos. Algunos, sin siquiera haber participado los TEDAX ni su jefe.

Comienza con la publicación al día siguiente, con la firma de Manuel Cerdán, de una reseña sobre lo ocurrido el día anterior en la Comisión:
El comisario jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, emprendió ayer, durante su comparecencia, un duro ataque contra EL MUNDO. El funcionario policial se quejaba de una información publicada en este diario sobre un incidente en la Audiencia Nacional que afectó a su persona.

...

El diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo preguntó ayer al comisario sobre la información publicada en EL MUNDO: «¿Cree usted que con esta información alguien ha querido dañar su reputación o qué es lo que hay en este asunto, que sin duda es enojoso para usted?».


Sánchez Manzano aprovechó la pregunta del diputado para verter una serie de descalificaciones:

...

El comisario de los Tedax se mostró alterado e, incluso, elevó su tono de voz, pero reconoció que el contenido de la información era veraz: «Todos ustedes habrán leído el artículo y se habrán dado cuenta de que el contenido del mismo es la verdad de lo que ha ocurrido. Cuenta cómo han sucedido las cosas y, sin embargo, en el titular se da de una manera distinta».


...

Para terminar, el jefe de los Tedax dio su versión personal del incidente en la Audiencia Nacional. Sorprendentemente, sus explicaciones coincidían con la información de EL MUNDO.

Como es costumbre, "El Mundo" altera sutilmente la realidad, aunque no tanto como para que un lector avisado no se aperciba; no cita que los primeros artículos decían que la anotación de la agenda de Carmen Toro era "Sánchez Manzano", no citan (excepto para ponerlo en boca del propio TEDAX) que "El Mundo" sabía que ese apodo pertenecía a un policía de la UCIE; no citan que la rectificación de "El Mundo" no incluía excusas a Sánchez Manzano y, sobre todo, no citan que Sánchez Manzano no protestaba tanto por el cuerpo de la noticia como por el titular y porque, una vez aclarado el embrollo, hubieran vuelto a publicar la falsedad.

El caso es que la diana ya estaba fijada y los tiradores en sus puestos. No puede ser casualidad que, ese mismo día, aparecieran artículos como éste, de Agustín Yanel...
Zaplana advierte que si no lo hacen «será una prueba de que no tienen interés en descubrir la verdad» Considera poco creíble la explicación del comisario Sánchez Manzano sobre por qué la esposa de Suárez Trashorras tenía su apellido en su agenda.
... o éste, que desarrolla lo apuntado en el anterior...
El portavoz del grupo popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, defendió ayer como «cierta» la información facilitada por EL MUNDO sobre los confidentes policiales que resultaron implicados en el 11-M y puso en cuestión la versión del comisario Sánchez-Manzano sobre la aparición de su segundo apellido en la agenda de Carmen Toro, la esposa de Emilio Suárez Trashorras, imputado por vender el explosivo a los terroristas.
«En este asunto», declaró Zaplana a preguntas de este diario, «lo importante es que la información facilitada por el medio es cierta». Y en este sentido, subrayó, «es evidente que el hecho de que un inferior utilice el nombre de su superior como alias para una persona de la calle, es una versión tremendamente rara y difícil de entender».
Es posible que el señor Zaplana hablase así por malmeter, por ejercer su labor de incordiar al Gobierno (con todo lo raro que pueda parecer, ya que a Sánchez Manzano le había nombrado el PP), pero es curioso que nadie se plantease pedir explicaciones al inspector que había elegido ese apodo, en lugar de al superior cuyo segundo apellido coincidía casualmente con ese apodo. Porque, bueno es recordar, Jesús Parrilla adoptó su nick antes de que Sánchez Manzano se hiciese conocido públicamente y, por otro lado, pertenecían a cuerpos distintos, no eran jefe y subordinado técnicamente, por lo que todo hace pensar que eligió esa palabra... por casualidad. Recordemos que su compañero usaba el apodo "Rubio", y... ¡anda que no habrá Rubios en Canillas! De hecho, trabajan varios miles de policías allí, así que no es nada raro que se hallen Manzanos ni Perales...

Pero la cosa no acababa aquí. El mismo día 8 de Julio se publicaba (y ésto ya es un artículo de opinión) ...
Quienes quieren colgarle al anterior Gobierno el sanbenito de mentiroso se precipitan. En primer lugar, porque la versión del jefe de los Tedax, Sánchez Manzano, de que ni él ni su unidad informaron de que la dinamita era Titadine, resulta difícil de creer.

Dos altos cargos policiales aseguraron ayer ante la Comisión que fueron notificados el mismo 11-M de que el explosivo era el habitualmente utilizado por ETA. El ex comisario general de Información, Jesús de la Morena, reveló que el hecho «determinante» por el que inicialmente se acusó a ETA fue una llamada recibida por el entonces subdirector general operativo, Pedro Díaz Pintado.¿De quién? Probablemente del comisario jefe de Seguridad Ciudadana, Santiago Cuadro, quien a su vez sólamente podría haber recibido ese dato clave de su subordinado directo, Sánchez Manzano. En esta misma dirección apunta la versión del jefe de la UCE de la Guardia Civil, quien ha señalado que hacia las dos de la tarde del 11-M recibió la noticia de que el explosivo era Titadine por un colega, a quien alguien se lo había dicho por teléfono.

Todo sugiere, pues, que Sánchez Manzano no dijo toda la verdad ante la Comisión, a la que, por el contrario, utilizó como escaparate para lanzar absurdas acusaciones contra EL MUNDO -dijo que «lo único que están sembrando» las informaciones que publicamos «es la deconfianza de los ciudadanos en las fuerzas de seguridad del Estado»-, sin por ello ofrecer una explicación verosímil acerca de por qué la confidente Carmen Toro tenía en su poder un papel en el que figuraba su apellido junto al teléfono de uno de sus subordinados
Obsérvese: en la primera parte de la información, se mezcla realidad (Díaz Pintado recibió una llamada y después informó a los asistentes a la mini-reunión de crisis de que el explosivo era "Titadyn con cordón detonante") con los burdos rumores (El jefe de la UCE, Álvarez Sola, dijo que un colega, al que no identificó, había recibido una llamada de alguien que le había dicho que era "Titadyn") con las deduciones viciadas (sólo pudo ser Sánchez Manzano), que luego se revelarán, como no puede ser de otra manera, falsas.

En la segunda parte, la que atañe más directamente a este hilo, ya nos hemos desmadrado. Recuerden que "El Mundo" conoce ya la verdad del caso "Agenda de Carmen Toro", que ha publicado él mismo. Pues bien, ya no es "un teléfono, que dio un policía de otra unidad, al lado del cual figura un apellido que coincide con el segundo de los suyos". Todo lo contrario. Tenemos "su apellido, al lado del cual figura el teléfono de uno de sus subordinados".

Estarán de acuerdo en que lo de insistir en que Parrilla era "subordinado suyo" no es, ni mucho menos, inocente. tan subordinado era como un sargento de artillería de un Capitán de Navío. Le debe el saludo, pero ¿qué relación hay?

A partir del 8 de Julio de 2004 se puede apreciar, en definitiva, el cambio de postura de "El Mundo" hacia Sánchez manzano. De "mira qué casualidad, coinciden los apellidos, a ver si lo aprovechamos", a "¡nos ha atacado, debe morir!".

Antes de pasar al siguiente bloque y por razones, también, estratégicas, cerraremos éste citando el resumen que Cayetana Álvarez de Toledo ofrecía semanalmente sobre los trabajos de la Comisión:
...Aunque para conductas sorprendentes ya está la de Sánchez Manzano al ser interrogado acerca de la información publicada por este diario de que Carmen Toro -esposa del proveedor de explosivos Emilio Suárez Trashorras- tenía una agenda en la que figuraba su segundo apellido junto a un número de teléfono correspondiente a una extensión del complejo policial de Canillas, donde están también los Tedax.

Manzano arremetió contra EL MUNDO, al que acusó de dañar a su familia y a su entorno, y de «sembrar la desconfianza de los ciudadanos en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado». Pero, a la hora de valorar el contenido de la información, no pudo más que reconocer su veracidad: «La noticia contenía la verdad y luego se ponía un título con cierta intencionalidad». Lo que no hizo fue ofrecer a la Comisión una explicación convincente de este hecho. Sánchez Manzano insistió en que «alguien de la UCIE» utiliza su segundo apellido como alias. La relación entre la confidente Carmen Toro y el comisario Sánchez Manzano también queda, pues, pendiente de ser aclarada.
La noticia sigue mutando. Sólo en este párrafo podríamos encontrar material para otro hilo, describiendo las manipulaciones condensadas, pero sólo me fijaré en lo más llamativo: ya no se cita ni al subordinado (que técnicamente no lo es), y sólo se pone"alguien de la UCIE"en boca de Sánchez Manzano, como una más que imprecisa alegación (que luego se califica como "no convincente", quedando pues como una excusa inverosímil) cuando se conoce, perfectamente la realidad de los hechos, y que éstos no tienen que ver con el Comisario.

A partir de ahora, para "El Mundo", la anotación era el apellido de Sánchez Manzano, y el teléfono era el de uno de sus subordinados. Y todo lo que diga Sánchez Manzano, excusa inverosímil.

Y si querían móvil para la persecución de "El Mundo" contra Sánchez Manzano, ya lo tienen.

viernes 11 de septiembre de 2009

"LA METAMORFOSIS" por Pedro J. Ramírez Codina (III)

(De capítulos anteriores: En la agenda de Carmen Toro aparece un número de teléfono al lado de la referencia "Manzano (Canillas)". Tal referencia pertenece a un policía de la UCIE que usa dicho alias, y no a Jesús Sánchez Manzano, que no tiene nada que ver. Sin embargo, al día siguiente "El Mundo" publica la noticia en portada, transformando todo en un "Agujero Negro", e involucrando a Sánchez Manzano)


Para quien haya seguido regularmente la información sobre el 11-M no es ningún secreto a desvelar que detrás del nombre de "Manzano" dado por un investigador de la UCIE se esconde Antonio Jesús Parrilla Parrilla, que se ha hecho un pequeño nombre dentro de los Asuntos Internos policiales.

Así lo declaró, sin ir más lejos, el imam "Cartagena" ante el Tribunal del 11-M, el 7 de marzo de 2007:

Testigo: Pues, primero, uno daba tantos nombres. No se acuerda del nombre que ha dado en el principio, y con los pocos meses, da otro. Da el nombre de Enrique, da nombre de Rubio, da nombre de Moreno. Y su identidad es Guillermo Moreno. Este es el jefe. Este es el más me chantajeaba y me amenazaba más. Había los que trabajaban con él. Uno que se llamaba Diego, y que posiblemente no es su nombre verdadero, pero bueno, él lo puede reconocer. Había otro que se llamaba José Luis, luego ha dado el nombre de Paco, luego ha dado el nombre de Josefino. Había otro que se llamaba Manzano. Manzano es Antonio Jesús Parrilla Parrilla. Y no me acuerdo de… había más, pero no me acuerdo de los nombres. Había Paco, también.

Bueno, no es que vayamos a presentar ahora a "Cartagena"por el Amo de la Credibilidad, pero en todo caso, el imam de Villaverde no hacía más que ratificar lo que ya se conocía:

Carmen Toro tenía escrito el nombre de «Manzano» porque Jesús Parrilla Parrilla, por entonces agente de la Unidad de Información Exterior, se lo facilitó cuando acompañó a Avilés al comisario Miguel Ángel Gamonal para entrevistar al ex minero José Emilio Suárez Trashorras, tras tener la Policía datos de que este individuo podría ser -como así resultó- quien abasteció de dinamita a Jamal Ahmidan, jefe operativo de la célula del 11-M.

Y que, por otro lado, el propio inspector Parrilla reconoció durante el juicio, sin que nadie, ni siquiera ninguna de las defensas y acusaciones particulares cuya línea de actuación se solapó, en muchas ocasiones, con la de "El Mundo", le pusiese pegas por "haber usado el apellido de un superior". . .

Defensa de Rabei Osman: ¿Con qué nombre le conocía a ud? Ud. dice que no les daban los nombres reales. ¿Con qué nombre le conocía Cartagena a ud.?

Testigo: Manzano.

Defensa de Rabei Osman: Manzano?

Testigo: Sí.

De hecho, nadie, lo que se dice nadie, le preguntó por las circunstancias en las que dio su número de teléfono a Carmen Toro, pese a lo inconcebible que parecía a la redacción de "El Mundo" tal proceder, al inicio de la investigación. Quizás nos sea dado comprender este cambio de actitud más adelante.

Pero volvamos atrás. Jesús Parrilla fue enviado, junto con el Comisario Gamonal, para interrogar a José Emilio Suárez Trashorras:

Bueno, el 16 por la mañana, a mi me llamaron al despacho del Jefe de Sección y del Instructor, me mostraron una nota informativa de la Jefatura del Tedax en la que ponía que por fuentes dignas de todo crédito y seguros y fiables los detonadores utilizados en las explosiones del 11M, habían salido de unas explotaciones mineras que la empresa Caolines de Merillés tiene en la zona cercana Cangas de Narcea y nos comisionaron para hacer gestiones, en concreto sobre esas explotaciones y todas las circunstancias que rodeaban …

En Asturias, para algunas averiguaciones, se unieron a ellos más funcionarios:

Ministerio Fiscal: Qué personas se reunieron, a parte del señor comisario y de usted, con los responsables de la empresa? Aparte de miembros del CNP desplazados de Madrid.

Testigo: El Jefe de la Brigada de Información de la Jefatura Superior de Asturias, el Jefe del Grupo de Información de la Jefatura Superior de Asturias y una persona responsable del CNI y nosotros dos. Cinco.

Tenemos, pues, que en Marzo de 2004 el Inspector Parrilla, experto en terrorismo islámico (aunque, según parece, no fuera de lo que podríamos denominar "primera fila") es enviado a una delicada misión a Asturias. Esto indica un cierto grado de confianza de sus jefes en él. En realidad Parrilla no fue nombrado por sus superiores, sino por el Instructor de las Diligencias, pero en todo caso indica que la Superioridad no tiene ningún motivo para dudar de él. La posibilidad de que sus superiores desconfiaran de Parrilla, lo que podría justificar la presencia de un hombre del CNI en las entrevistas con los asturianos, fue explorada por la defensa de Rabei Osman:

Defensa de Rabei Osman: Ud hablo después de tener esas entrevistas, quiénes estaban presentes, quién estaban presentes en las entrevistas: ud., su compañero de la UCI interior, estaba un agente del CNI también?

Testigo: Y las dos personas responsables de la información de la jefatura: tanto el Jefe de Brigada, como el Jefe de Grupo.

Defensa de Rabei Osman: Mire, por qué, si lo sabe ud. había un agente de los servicios secretos españoles ahí?

Testigo: A mi me sorprendió. Yo le pregunté al comisario y él me dijo que tenía autorización del Comisario General de Información.

Defensa de Rabei Osman: Pero en las otras actividades… en las otras intervenciones que ha tenido ud. en este asunto siempre estaba presente alguien del CNI, o fue en este acto en concreto?

Testigo: Sólo en este acto.

De modo que nada hace pensar que se sospechase nada raro de Jesús Parrilla. Todo lo contrario. El inspector, por otro lado, es poseedor de la Cruz del Mérito Policial con distintivo Blanco, y diversas felicitaciones. Sin embargo, todo hay que decirlo, la actuación del inspector no parece que fuera especialmente brillante, al menos a los ojos de los policías asturianos, según informaba "El País" con fecha 18 de Septiembre de 2006:

El ex minero fue atraído al centro policial por su controlador, el agente de estupefacientes Manuel Rodríguez, Manolón. Gamonal llevó gran parte del interrogatorio, y Parrilla, algo menos, porque estaba viendo en una televisión sita en un despacho próximo el partido de la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Real Zaragoza, según varios de los policías de la comisaría de Avilés.

No hay motivo para sospechar que los policías de Avilés mientan. No conocían previamente a Parrilla, así que no pueden tener animadversión contra él. Si se tratase de una mera cuestión de celos profesionales, sin duda sus iras habrían estado dirigidas contra el superior, contra Gamonal, en lugar de contra Parrilla. Puede suponerse que les picó que fuera hasta Asturias para ver el fútbol, mientras ellos trabajaban. O, tal vez, lo que les molestó es que, mientras se estaba investigando el mayor atentado de la historia de España, Parrilla parecía pasar de todo...

Durante sus declaraciones ante el tribunal, Parrilla y Gamonal dejaron claro que la actitud de los investigadores frente a Suárez Trashorras y Carmen Toro fue benevolente o, mejor dicho, paternalista. Por aquel entonces no se conocía el verdadero alcance de la implicación de Suárez Trashorras en los atentados, y el ex-minero, estimulado por el interrogatorio policial (que debieron hacer una versión especial del polibueno-polimalo), creyó que podría salir del paso colaborando con la policía, siendo un Testigo Protegido:

Testigo: Bueno, ya, es que en la reunión, cuando yo tengo la reunión, en la entrevista que tengo... porque el es una persona que está colaborando, el dice que quiere se coja a éstos, él tenía miedo que supieran que él estaba diciendo las cosas, pero que él estaba colaborando.

...

Testigo: No. Por la información, no, porque nosotros, él estaba colaborando y nosotros en ningún momento a él le metimos dentro del tráfico de explosivos.

Y, más adelante...

Testigo: Si, si. Él estaba bien. Estaba colaborando. Estaba bien.

Y el Comisario Gamonal...

Testigo: Todos los que estábamos allí, estábamos de manera voluntaria, y el primero que estaba voluntario era él, puesto que si él no se presenta, y dice lo que dice, yo no le conozco, ni se me ocurre nunca ir a llamarle, ni a citarle a ninguna parte.

Tal actitud policial no tiene nada de raro frente a sospechosos de pequeños delitos, a quienes se puede ofrecer una cierta protección policial, a cambio de que denuncien delincuentes más peligrosos. Como tampoco tiene nada de raro (lo hemos visto mil veces en pantalla) que el inspector dejase su teléfono de contacto a Carmen Toro, que en aquel momento no estaba detenida, por si recordaba algo más importante.

En conclusión, no existe nada raro en el hecho de que Jesús Parrilla ofreciese su teléfono a Carmen Toro. Tampoco en que le diese su alias, el que usaba por aquel entonces, "Manzano".

¿Quiso perjudicar a Sánchez Manzano? Todo hace pensar que no. No hay pruebas de que se conocieran personalmente, ni pertenecían al mismo cuerpo, así que no es probable que hubiera resentimiento entre ellos.

¿Pudo dar ese nombre a Carmen Toro para mezclar a Sánchez Manzano en la investigación del 11-M, por ejemplo con el objetivo de perjudicar al PP? Tampoco. Según Cartagena, cuya relación con Parrilla termina tres o cuatro días tras los atentados, el inspector llevaba varios meses usando ese alias.

¿Era Parrilla un hombre de "El Mundo" cuando estalló el "escándalo" de la agenda de carmen Toro? Lo más probable es que no. En los primeros artículos de "El Mundo" hemos visto que reparten palos entre "un inspector de la UCIE", de momento innominado, y la Guardia Civil, por no haber comprobado el teléfono. De tratarse de un "hombre de confianza" de Pedro Jota Ramírez en la UCIE, dudo mucho que le hubieran puesto a los pies de los caballos. Por otro lado, Parrilla era un hombre que merecía la confianza de sus jefes, como se demostró cuando le encargan la delicada comisión en Asturias.

Sin embargo, en diciembre de 2004 Parrilla obtiene el cambio de destino que había pedido algún tiempo antes. Según él, sin razones especiales, porque "se fue a otro sitio". Según afirmaron "El País" y ABC, debido a discrepancias con sus jefes inmediatos por la investigación del 11-M había pedido insistentemente el traslado a Telesforo Rubio. No resulta excesivamente desbaratado, pues, pensar que es entre Marzo y Diciembre de 2004 cuando comienza la colaboración con el diario “El Mundo que se pondrá de relieve más adelante. Resulta imposible, con los datos de que disponemos, averiguar si el contacto con el grupo de redactores que, ya por entonces, pergeñaban la “Teoría de la Conspiración” en el citado periódico partió de Parrilla, despechado porque las investigaciones no iban por donde él creía que debían ir o, al contrario, el contacto partió de los periodistas y un policía “contaminadofue expresando opiniones más y más heterodoxas al respecto de la investigación y sus superiores comenzaron a sospechar que, además, facilitaba información a la prensa.

La primera noticia que tenemos de sospechas de sus compañeros hacia Parrilla data de Octubre de 2004, cuando “El Mundo” recibió información sobre la “Operación Nova” que se estaba desarrollando contra unos islamistas que pretendían volar la Audiencia Nacional. Al parecer, la inminencia de la publicación de los datos de que disponía el periódico obligó a adelantar las detenciones, que se produjeron cuando los terroristas aún estaban en el proceso de preparación del atentado, lo que causó que, de todo el comando, sólo unos cuantos pudieran ser condenados. Pese a que “El Mundo” y el propio Parrilla (preguntado en el juicio en el que resultó absuelto de una acusación de revelación de secretos) insistieron en que se trató de un montaje, las condenas contra varios de los detenidos en la “Operación Nova” muestran que se trataba de un grupo organizado que pretendía cometer atentados; y las sospechas de los mandos de la CGI de que fue Parrilla quien facilitó la información al diario de Pedro J. Ramírez motivaron resquemor contra él, y fueron causa directa de su salida de la UCIE.

Continuando con la historia de las filtraciones a “El Mundo” provenientes del entorno de la UCIE, encontramos que, en Mayo de 2005, el periódico publica las informaciones sobre las notas que los investigadores obtenían del confidente Abdelkader el Farssaoui “Cartagena. Independientemente de la veracidad, o no, de las deducciones de “El Mundo”, lo publicado es lo suficientemente detallado como para asegurar que era cierto que el diario tenía las notas en su poder, que le debían haber sido facilitadas por alguien muy próximo a la investigación. Nuevamente, la Policía efectuó sus propias investigaciones; nuevamente, el máximo sospechoso era el inspector Parrilla, uno de los controladores de "Cartagena".

En Marzo de 2006 “El Mundo” publica que Emilio Suárez Trashorras informó a los policías que hablaron con él el día 17 y 18 de Marzo de 2004 que “El Chino” era amigo de los terroristas de TA detenidos en Cañaveras con 500 kg de explosivos (casi todo amonal) pocos días antes del 11-M. El periódico se permitía aconsejar al juez instructor sobre la línea a seguir en un editorial en su página 3:

La declaración de Trashorras sobre los contactos de El Chino con los etarras debe ser investigada. Y ello requiere que el juez Del Olmo cite a declarar a los ocho agentes que interrogaron al ex minero asturiano, al propio Trashorras y a su mujer, que le acompañaba. No se puede cerrar el sumario dejando un cabo suelto tan importante como éste

Independientemente de la veracidad de la información, el periódico decía, además, que tal hecho había sido puesto en conocimiento de sus superiores en Madrid por los policías desplazados a Asturias, lo que dejaba, como posibles autores de la filtración a “El Mundo”, al Comisario Miguel Ángel García Gamonal, al inspector Parrilla, y al miembro del CNI Santiago Díaz. Gamonal y Santiago Díaz negaron por escrito haber escuchado a Suárez Trashorras decir eso; Gamonal, incluso, se ratificó ante el tribunal del 11-M.

Ministerio Fiscal: ¿Les dijo en esa entrevista, a lo largo de esas horas que estuvieron con él, les dijo si uno de sus amigos, uno de los moros, conocía a los miembros de E.T.A detenidos días antes, con motivo de la investigación de la caravana de la muerte?

Testigo: No, en ningún momento

Sólo Parrilla afirmó haber escuchado al ex-minero decir que Ahmidan le había contado, por teléfono, que habían detenido a dos “amigos” suyos, (aunque, en el juicio, tanto él como Suárez Trashorras negaron que se hubiera dicho la palabra ETA, o que se identificara a tales "amigos" como Gorka Vidal o Irkus Badillo, en contra de lo que la información de "El Mundo" decía) al tiempo que también declaró haberlo puesto por escrito en un informe (que jamás apareció), de manera que aparecía como fuente muy probable de la filtración.

Puntualicemos, por otro lado, que la credibilidad de tal afirmación, que sólo se puede rastrear después de que “El Mundo” comienza a desarrollar la “Teoría de la Contaminación”, es muy baja. Suárez Trashorras no informó de ello en ninguna de sus declaraciones anteriores, aduciendo que no lo hizo porque “los policías” le habían dicho que era imposible, que “ETA no se alía con traficantes”.

Ministerio Fiscal: ¿Y usted por qué ese comentario no lo refleja en ninguna de sus declaraciones judiciales?

Suárez Trashorras: Porque me acababan de decir que era imposible esa relación, que lo tenía que haber entendido mal y que era imposible, que ETA ya le digo, que me dijeron que incluso había atentado contra traficantes y que era imposible esa relación y yo como me entró la duda, la duda, de que el comentario hubiera sido malentendido o algo, pues entonces...

¿Qué policías le dijeron eso? Los tres policías que viajaron de Madrid a Asturias se mostraban escépticos (V. pg 10 y ss.) cuando “Manolón”, el Jefe de Estupefacientes de Avilés, les habló de un confidente que estaba “emperrado” en que unos moros que conocía habían cometido los atentados. Pese a su incredulidad, aceptaron escucharle, y lo que dijo Suárez Trashorras les convenció de que estaban en la buena pista ¿es creíble que rechazaran uno de los ramales más importantes de esa nueva pista sin, al menos, investigarla? ¿Sin, al menos, comunicar a Madrid, con quien estaban en contacto continuo, dicha información?

El propio silencio de Suárez Trashorras en declaraciones posteriores a su detención es revelador. Él dice que no lo contó porque “los policías” no le habían dado importancia. Sin embargo, el ex-minero se mostró en todo momento, durante el juicio, como alguien que sabe perfectamente cómo funcionan los mecanismos de la justicia y la policía, y según propia declaración estaba tratando de conseguir, o creía poder lograr, el status de Testigo Protegido. Es inverosímil que alguien en su situación no sepa que es el juez quien realmente dirige la investigación, quien puede, o no, protegerle y, por tanto, es increíble que renuncie voluntariamente a ofrecerle la más mínima brizna de información que pueda mostrar su colaboración.

Por último, la falsedad de la información sobre el conocimiento y amistad entre los islamistas y los etarras se confirma por la inexistencia de ningún contacto entre ellos. No sólo los etarras Vidal y Badillo se rieron de tal posibilidad, sino que no existe ni un solo contacto telefónico entre ellos en los meses anteriores. Sin embargo, según Suárez Trashorras, eran “amigos”, existía la suficiente relación para que Ahmidan introdujera el hecho de su detención en una conversación, sin venir a cuento (por cierto, es otro punto poco creíble, la manera en que Ahmidan, que llama para despedirse, habla de dos etarras detenidos días antes).

La digresión anterior, que parece fuera de lugar, viene a demostrar o, por lo menos, a despertar una fuerte sospecha, que dicha declaración de “El Chino” a Suárez Trashorras no existió. Su origen más probable no está en el ex-minero ni en el inspector Parrilla, sino en la redacción de “El Mundo”. Por lo tanto, parece existir la suficiente relación del inspector con los redactores de dicho periódico como para que éstos le sugieran lo que tiene que declarar, al igual que lo hicieron con Suárez Trashorras.

Sin duda, todas las sospechas habían enrarecido el ambiente, porque Parrilla volvió a solicitar un nuevo cambio de destino, en Agosto de 2006; durante ese tiempo, se vino a desarrollar un extraño asunto, en el que una trama de policías corruptos se mezcló con un intento de vender dicha información a “El Mundo, que trató de presentar dicha información como apoyo de sus tesis conspiracionistas: si unos policías eran capaces de traficar con GOMA-2-ECO, ¿por qué no podrían haber facilitado las CyFSE los explosivos que estallaron el 11-M?

Como intermediario, otro policía con buenas relaciones con “El Mundo”, Celestino Rivera; Parrilla, en realidad, tenía muy poca intervención en este caso, pero Asuntos Internos, que lo tenía identificado como fuente muy probable de filtraciones, trató de involucrarle. Fueron detenidos y presos durante 24 días; dado el riesgo de evasión y/o destrucción de pruebas, se fijó una fianza muy elevada, que se pagó gracias a una cuestación patrocinada por “El Mundo”... En el juicio subsiguiente, ambos policías quedaron absueltos de revelación de secretos, pero en todo caso dos puntos salieron a la luz: las más que amistosas relaciones de Parrilla y Rivera con “El Mundo”, que el propio periódico no se cuidó de negar... y el escaso castigo que en España se aplica a los Policías desleales que divulgan secretos, delito que ni siquiera conlleva pena de cárcel.

En todo caso, la credibilidad de Parrilla ante el juicio del 11-M había quedado seriamente tocada. No sabemos si eso modificó, a la baja, la declaración de Parrilla. El caso es que entre la información publicada por "El Mundo" ...

Trashorras desveló una de las muchas conversaciones que él mantuvo con El Chino. El ex minero aseguró a los agentes que Ahmidan le dijo que los dos etarras detenidos por la Guardia Civil en Cañaveras (Cuenca) con una furgoneta cargada con 536 kilos de explosivos eran sus amigos.

...

Tanto los agentes de la Comisaría General de Información como el representante del CNI elaboraron sendos informes para sus superiores en los que dejaron constancia de todo lo expuesto por Suárez Trashorras en estas conversaciones. Así, ambos cuerpos pusieron negro sobre blanco lo que el ex minero les contó sobre las relaciones de El Chino con los etarras de Cuenca.

...y lo finalmente declarado por Parrilla...

...No menciona ETA. La palabra ETA no la menciona para nada...

...Yo, personalmente... yo pensé que era una salida de Trashorras como forma de evadirse...

..existe una diferencia tal que induce a pensar (aunque sólo como posibilidad) que puede tener que ver con que la situación del inspector era, cuando menos, delicada.

Y se produjo otro hecho curioso durante el juicio. Parrilla no reconoció la que aparecía como su firma en un informe y negó haber intervenido, como instructor, en una toma de declaración. Concretamente, de Rodrigo Montero y Luis del Amo, de Interdist Móvil.

En realidad, este informe, que le fue presentado a Parrilla por los abogados de la AVT, no tiene ninguna importancia en la investigación del 11-M. No tiene ningún sentido haberlo falsificado, no hay datos en él que den ni dejen de dar un vuelco en la investigación ni, en principio, debiera tener interés Parrilla en negar ser su autor, si lo hubiera sido.

Testigo: Si. Aparezco como instructor pero no reconozco mi firma…

Acusación AVT: No reconoce su firma?

Testigo: No.

...

Testigo: Yo no recuerdo tomar declaración a esa persona, tampoco…

Pero, al día siguiente, ya tenían su noticiaEl Mundo” y “Libertad Digital”. ¿Falsificación de informe? Realmente se trata de un informe sin importancia... ¿por qué falsificarlo? Pero, también ¿por qué un informe sin importancia merece tanta atención en estos medios de comunicación?

La propia carencia de importancia de dicho informe motivó que no se siguiera ninguna investigación sobre este punto. El juez Gómez Bermúdez mostró, durante todo el juicio, clara tendencia a evitar las trampas que podían retrasar la marcha del Tribunal, impidiendo las derivaciones que no condujeran al final previsto de absolver o condenar a los acusados. Es de suponer que si el informe no reconocido hubiera sido clave en la investigación (v. gr. la declaración de Suárez Trashorras) el Tribunal hubiera pedido pericias caligráficas, declaración a otros compañeros del policía, etc. La defensa de Rabei Osman sacó el tema, objetando que los jefes de Parrilla afirmaban, por el contenido y detalles de la nota, que debió ser él quien la redactó, pero en el Tribunal decidió que no procedía perder el tiempo.

Defensa de Rabei Osman: ...Hay un informe, al folio 79387 firmado por el Comsario Jefe Actual de la UCI, así como otro, 79389, que dicen que ha tenido que hacerlo ud. incluso lo dicen por su nombre, dice: por el contenido y detalles de la nota se pude asegurar que fue redactada por el inspector… y pone su nombre. Ud. tiene alguna explicación a eso?

Testigo: No. Ninguna.

Defensa de Rabei Osman: Ninguna. Le voy a pedir, si al Presidente no le parece mal, que lo vuelva a revisar a ver si está de acuerdo al menos con el contenido. Puede ser que la forma sea otra, pero que el contenido…

Juez Gómez Bermúdez: El testigo le ha dicho que no es suya y eso es suficiente. Además, como ud. sabe porque ha citado los folios, eh…ese…donde se dice eso es la opinión de los que firman esa nota.

Es posible que se haya tratado de un error. Montones de informes no están firmados, o lo están por personas distintas a quienes aparecen como autores de la nota. En el propio juicio del 11-M abundaron las ocasiones en que un testigo dijo no haber confeccionado él, personalmente, una nota, o no haber firmado otra (V. gr, sin ir más lejos, léase la declaración de García Gamonal). También es posible que fuera una pequeña maniobra conspiracionista. Lo que sí es cierto es que el los foros conspiracionistas se hinchó el asunto artificialmente, de manera que, a los pocos días, ya se defendía abiertamente que era el informe de Parrilla sobre la declaración de Suárez Trashorras referente a las relaciones ETA-islamistas el que el inspector se había negado a reconocer.

Curiosamente, cuando declararon Cepeda y Del Amo, nadie les preguntó quién les había interrogado, pese a que Del Amo declaró que habían sido dos policías quienes le interrogaron...

Parrilla fue, en mayo de 2009, y seguramente con toda justicia, absuelto de la acusación concreta de revelar secretos a "El Mundo" en el caso de la trama corrupta de policías. Cabe dudar de si, de no haber conocido los policías corruptos que sus teléfonos estaban "pinchados", el resultado de la investigación pudiera haber sido otro, pero parece indudable que Asuntos Internos se precipitó y presentó un caso poco maduro.

Sin embargo, en conjunto parece que las relaciones de Parrilla con "El Mundo" van más allá de bajar en chándal a comprarlo a la papelería y hacer los coleccionables, y más de lo prudente para un policía honrado.

En todo caso, creo que se ha presentado, en este largo hilo, material más que suficiente como para convencernos de que "El Mundo" conocía perfectamente quién era el "Manzano" de la agenda de Carmen Toro, y por lo tanto cualquier ulterior confusión con Sánchez Manzano debería ser considerada como prueba de mala fe.

Que es lo que veremos en el próximo episodio.

sábado 5 de septiembre de 2009

"LA METAMORFOSIS" por Pedro J. Ramírez Codina (II)


(De capítulos anteriores: En la agenda de Carmen Toro aparece la anotación de un número de teléfono al lado de la referencia "Manzano (Canillas)". El juez Del Olmo comprueba que tal referencia pertenece a un policía de la UCIE que usa dicho alias, y tranquiliza a Jesús Sánchez Manzano, que no tiene nada que ver. Sin embargo, al día siguiente "El Mundo" publica la noticia en portada, transformando la anotación en "Sánchez Manzano")


Bueno, pensarán ustedes; pero ésto no tiene por qué ser sacado de quicio. Después de todo, parece simplemente un error, sin mala intención contra Jesús Sánchez Manzano. Se saca al día siguiente una nota de corrección, y pelillos a la mar.

Vale. Pero antes de pasar a relatar los hechos del día siguiente, vamos a terminar de echar un vistazo a los artículos de "Opinión" y de "España". Para formarnos una mejor idea sobre la intención con el que el diario aborda el asunto...

El mismo día 18, "El Mundo" publica unas "Impresiones" bajo el titular "Los mandos deben comparecer ante la comisión", en el que dice:

Si los lectores que han venido siguiendo las aportaciones de EL MUNDO sobre el 11-M creían que estaba colmada su capacidad de asombro y estupor, no dejarán de leer con atención el relato que hoy publica Casimiro García Abadillo, pero que antes preparen una doble ración de tila. Y es que es imposible no echarse las manos a la cabeza al conocer que Carmen Toro -la esposa del minero Suárez Trashorras quien además de proveer los explosivos era confidente de la Policía- tenía en su poder un papel en el que, junto a un número de teléfono, estaban anotados los apellidos coincidentes con dos del jefe de la unidad encargada precisamente de la desactivación de explosivos. Y que luego otro agente haya explicado que Sánchez Manzano es el seudónimo que él utiliza habitualmente en sus pesquisas. Cualquiera de las hipótesis que suscitan estas revelaciones no hace sino acrecentar la necesidad de que ante la comisión de investigación comparezcan no sólo políticos, sino también los mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Nada es descartable: desde una trama de gravísimas complicidades, por acción u omisión, con el 11-M, hasta una guerra nada disimulada entre la Policía y la Guardia Civil...

En realidad, tal vez quien debiera dar explicaciones es el policía que usó como alias un apellido (no los dos) de un superior suyo. O quizás no. Quizás fue todo una casualidad. El compañero de "Manzano" en los interrogatorios a "Cartagena" y otros islamistas se adjudicó el seudónimo de "Rubio". Como Telesforo Rubio. O, a lo mejor, porque "Rubio" era el bar donde iba a desayunar. O porque le dió la gana ¿no? En todo caso, no era Sánchez Manzano quien debiera explicar nada. Supongo que nadie pensará que ha partido de él la idea de que su apellido se use en los interrogatorios a delincuentes ¿no?

Claro que a "El Mundo" no le interesa cerrar el caso tan pronto. Puede que , en ese momento, su intención no fuera hacer (demasiado) daño a Sánchez Manzano; puede que sólo intentaran atacar al Ministerio del Interior (curiosamente, al salido de las urnas, no al que estaba en su puesto cuando los atentados). Pero está claro que era una carnaza que no iban a soltar; y el destruir la reputación de un ser humano, o dos, no puede pesar en la balanza como una o dos portadas ¿no?

Siguiendo con el día 18 de Junio, Victoria Prego se unía al grupo de periodistas que no podían, aquel día, cerrar la boca, con un suelto llamado "Una suma inverosímil":

Todo esto es asombroso. Vamos de sorpresa en sorpresa y de duda en duda. Es increíble, o directamente inverosímil, que una sujeta dedicada al trapicheo tenga en su poder un teléfono con un nombre que coincide precisamente con el del jefe de los Tedax. Es inverosímil que un subordinado policial le copie el nombre a uno de sus mandos para hacerse un alias. Mucho más inverosímil es que el propio mando le haya proporcionado a la sujeta su auténtica identidad y un teléfono con la dirección de la sede policial en Madrid.

Pero también es inverosímil que, habiendo sido éste un registro llevado a cabo por miembros de la Guardia Civil, éstos envíen al juez el documento sin haber hecho comprobación alguna de lo que tenían delante. El caso es que ya no sabemos si la Guardia Civil y la Policía están dedicadas a investigar quién estuvo realmente detrás de la matanza el 11-M, o a lo que están dedicadas es a intentar adjudicarse recíprocamente la responsabilidad de no haber evitado lo que ocurrió.

Observen que todos los periodistas que escriben en el "Mundo" saben perfectamente que ha sido un subordinado quien, sin conocimiento de Sánchez Manzano, ha adoptado un alias que coincide con su apellido. Incluso es posible que lo haya adoptado por razones que nada tienen que ver con el jefe de los TEDAX. Pero nadie de "El Mundo" se plantea ir a preguntar al policía que se adjudicó un alias tan sorprendente que "es imposible no echarse las manos a la cabeza". Claro, que puede que no lo conozcan. O puede que sí.

Por cierto, que Victoria Prego se alarma innecesariamente pensando que el inspector de la UCIE pudiera haber dado su auténtica identidad; de esoo estamos hablando ¿no? De que NO le ha dado su nombre verdadero. Y en cuanto a las alharacas organizadas por dar el teléfono del trabajo... ¿Qué quería, que le diera el del bar de la esquina, como en las (malas) películas de espías?

Vamos con lo que opinaba mi amado lector: se saca una nota de disculpas, se reconoce el error, y a otra cosa.

Efectivamente, Casimiro García Abadilo publica una nota titulada " «Manzano», no Sánchez Manzano" que dice así, párrafo por párrafo:

Ayer, por error, en la información que aparecía en la portada de EL MUNDO bajo el título «Carmen Toro tenía un teléfono con un nombre igual al del jefe de los Tedax», cometí el error de mencionar sus dos apellidos (Sánchez Manzano), en lugar de incluir sólo el segundo (Manzano), que es el que, en efecto, aparece junto a un número de teléfono en la nota encontrada en el registro realizado por la Guardia Civil a la esposa de Suárez Trashorras, Carmen Toro.

Hasta ahí, bien. Sigue, Casimiro.

El error es entendible en el contexto en el que se produjeron las conversaciones con las fuentes.

Una de ellas mencionó la aparición, en el informe de la Guardia Civil, del apellido del comisario jefe de la Unidad de Desactivación. Una vez realizada la comprobación con una segunda fuente, en el curso de la misma hablamos de Juan Jesús Sánchez Manzano e, inmediatamente, asocié la nota con el teléfono a sus dos apellidos, en lugar de sólo al segundo.

Claro, claro. Todos tus errores son "entendibles", Casimiro. Lástima que tú no apliques tal capacidad de comprensión a los errores de los demás ¿verdad?

Aunque quiera hacer recaer el "error" sobre una "fuente" (según Casimiro, la "fuente" le dijo, directamente, que había aparecido el "apellido del comisario jefe de la Unidad de Desactivación") es el subdirector de "El Mundo" quien lo publica.

La "fuente" puede que pensara, con sinceridad, que habían aparecido los apellidos de Sánchez Manzano, pero está claro que "El Mundo" publica la noticia cuando sabe que eso no es verdad. Por lo tanto, no debería haber publicado dicha noticia, o de haberlo hecho, es él quien tiene que pedir disculpas a Sánchez Manzano, como principal perjudicado.

Lo cierto es que el malentendido también llevó al propio juez a pensar que el tal «Manzano» era el jefe de los Tedax, ya que es por ese segundo apellido por el que se le conoce no sólo entre los policías de la unidad, sino de toda la Comisaría General de Información, que tiene su sede en el complejo policial de Canillas, en Madrid. Eso es lo realmente importante.

En realidad, no sabemos qué es lo que pensaba el juez, pero lo cierto es que Del Olmo, al que luego se hartaron de llamar tonto en las páginas de ese periódico, hizo lo que se debería hacer: antes de tirar por la borda la reputación de nadie, comprobó de quién se trataba el teléfono que figuraba y solucionó el malentendido.

El hecho de la publicación de la noticia por "El Mundo" en los términos en que fue redactada, y sobre todo con el título que se le dio, no tiene perdón, por mucho que Casimiro diga que "lo realmente importante" es que también el juez pensó que "Manzano" podría ser "Sánchez Manzano". Y no tiene perdón porque "El Mundo" ya sabía que dicha anotación no tenía nada que ver con que Sánchez Manzano fuera el jefe de los TEDAX.

De todas formas, cuando uno se equivoca tiene que pedir disculpas. Esa actitud no es sólo una convención genérica de los que nos dedicamos a esta profesión sino un compromiso personal con los lectores de EL MUNDO, que creen en la veracidad de las informaciones que publicamos.

No, Casimiro. Cuando uno se equivoca, tiene que pedir disculpas, pero las reglas del juego limpio exigen que le sean presentadas al perjudicado por la información errónea. Puedes presentar, o no, excusas a los lectores, que no se habrán perdido una hora de sueño por tu metedura de pata, pero a quien deberías hacerlo, en primer lugar, es a la persona cuyo nombre has utilizado para hacer caja.

La falsa nota de excusas podría haber cerrado el caso, a pesar de que "El Mundo", aunque sólo fuera por decencia, debería haber, no sólo rectificado el apellido, sino también pedido disculpas personales a Sánchez Manzano.

Sin embargo, una regla inherente a toda disculpa debe ser la sinceridad.

¿Cómo comprobamos que sea sincera la petición de perdón? Ya me conformaría yo con que los redactores de "El Mundo" manifestaran, a falta de contrición, que no les creo capaces de sentir, un poquito de atrición, y sobre todo el propósito de enmienda, sin el cual no hay arrepentimiento que valga.

Pero, claro, mal podemos creer en las buenas intenciones del pecador que se confiesa de un acto impuro mientras está cometiendo otro.

Y me dejo de monsergas. El mismo día 19 de Junio en que se publica la falsa nota de disculpas, "El Mundo" publica un artículo de Manuel Cerdán, que titula "La Policía cuestiona el proceder de la Guardia Civil ante el juez", y que dice...

La Policía cuestiona el procedimiento seguido por los agentes de la Guardia Civil en el ya conocido como caso Manzano. Fuentes policiales mantienen que los mandos del Instituto Armado tendrían que haber verificado la información sobre el alias Manzano, que utilizaba un funcionario de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE), antes de entregar el informe en bruto al magistrado de la Audiencia Nacional que instruye el sumario del 11-M.

Ese alias, perteneciente a uno de los inspectores que investiga la masacre del 11-M y que coincide con el segundo apellido del jefe del Grupo Operativo de Desactivación de Explosivos (Tedax) del Cuerpo Nacional de Policía (Juan Jesús Sánchez Manzano), figuraba escrito junto a un número de teléfono de Madrid en un papel que guardaba Carmen Toro, esposa del minero Suárez Trashorras. En el papel figuraban el número de teléfono y la leyenda: «Manzano (Canillas)».

Manuel Cerdán, aunque reconoce que el alias no pertenece a Jesús Sánchez Manzano, continúa incurriendo en la falta de ética de publicar nombre, dos apellidos y cargo de una persona que nadie tiene que ver con el hecho denunciado.

La Policía puede estar molesta, o no, porque Manuel Cerdán no cita la procedencia de sus fuentes, y lo mismo puede haberse inventado ese "malestar", pero lo cierto es que, a estas alturas de la información, lo importante de la noticia es que el Guardia Civil no llamó al teléfono que figuraba en la agenda de Carmen Toro. Y para publicar éso, no hacía falta citar al personaje público con el que se había confundido su anotación. Salvo que quieras seguir haciendo caja, claro.

Por otro lado, en realidad no sabemos por qué la Guardia Civil no contactó con el teléfono que figuraba en la agenda. Los agentes que trabajaban con Carmen Toro pudieron conocer al agente de la UCIE que utilizaba el alias "Manzano", que precisamente había viajado a Asturias para interrogar a Toro, e incluso es posible que hubieran asistido personalmente al hecho de entregar su teléfono a la detenida. Por lo tanto, quizás no necesitasen ninguna aclaración, y sólo pecaron en no comunicar a Del Olmo que conocían a "Manzano". Pero, claro, quizás no pensaron que el juez relacionaría la anotación con Sánchez Manzano, o lo más seguro, ni siquiera pensaron en ello.

He citado antes que no podemos estar seguros de que existiese un verdadero malestar entre la Policía porque la Guardia Civil no hubiese llamado al teléfono de Canillas. Ciertamente, Manuel Cerdán no identifica sus "fuentes", no existió ninguna nota de protesta, y no es probable que nadie sintiese un auténtico "malestar" por una cosa tan nimia que sólo una buena dosis de inventiva de los redactores de "El Mundo" convirtieron en noticia.

De hecho, y aún suponiendo que la Guardia Civil creyese que el teléfono correspondía a Sánchez Manzano, y por mucho que Cerdán hable de protocolos y "procedimiento habitual", el juez instructor está al cargo de toda la investigación, con poder absoluto, y es más que normal que toda la información "caliente" se le transmita con el fin de obtener instrucciones de él. Si hubiese habido una sospecha de altos cargos involucrados en una trama "negra", es más que normal que dicha información se facilite al Juez Instructor para que decida el procedimiento a seguir.

Y, puestos a pensar, a lo mejor quien más debería molestarse no es la Policía, dado que uno de sus miembros utiliza un alias que se presta a confusión...

Decía yo que hay un considerable poso de imaginación en el artículo de Cerdán:

El miércoles pasado, miembros del Servicio de Información de la Guardia Civil entregaron a Juan del Olmo, el magistrado de la Audiencia Nacional que investiga el 11-M, un informe en el que se aseguraba que el papel con el número de teléfono de Canillas había sido encontrado en un registro practicado a la esposa de Suárez Trashorras. El juez no ocultó su sorpresa cuando los agentes le manifestaron que no habían realizado ninguna pesquisa para contrastar esos datos y decidió comprobar la información personalmente.

Como la anotación coincidía con uno de los apellidos del jefe de los Tedax, con quien había trabajado en la investigación, el juez llamó a éste. Sánchez Manzano le contestó que jamás había hablado con Carmen Toro y que desconocía por qué aparecía su apellido en el papel. A continuación, el magistrado llamó al número de teléfono que aparecía en la nota, perteneciente a una extensión de la UCIE.

En realidad, y según la información que Sánchez Manzano facilitó a la Comisión de Investigación, y que ya comentamos en el episodio anterior, el juez tenía citado a Sánchez Manzano para recibir de él unos informes periciales, cuando recibió un informe de la Guardia Civil informando del hallazgo de ese teléfono. No es cierto que Del Olmo le llamase de propio. Posiblemente Del Olmo se interesó por si se había investigado el titular de la línea, y dado que no se había hecho, lo hizo él, personalmente, delante del jefe TEDAX. Nada hay, en el relato, que haga pensar que Del Olmo se enfadase porque la Guardia Civil no hubiera comprobado el titular.

El inspector de la UCIE ha reconocido que se hizo pasar ante Carmen Toro por Manzano para ocultar su verdadera identidad. Esa vieja costumbre de los policías de identificarse en sus operaciones con un alias ha ido perdiéndose, aunque algunos agentes, dedicados a investigaciones sobre terrorismo o narcotráfico, la siguen usando como medida de seguridad.

Dudo mucho que el Inspector de la UCIE dijese éso, porque no es cierto. El Inspector utilizaba ese alias, que podía hacer referencia a Sánchez Manzano, o no,- y por lo que sabemos, igual es porque tenía frutales en su huerto_ pero no se hizo pasar por él, pues en ningún momento, ni con Carmen Toro ni con "Cartagena", ni con nadie, se hizo pasar por TEDAX, ni por Comisario, ni trató de confundir de identidades. De hecho, su compañero de trabajo, el "Rubio", conocía el alias, y seguro que jamás pensaba que se encontraba ante una suplantación de personas.

El propio Cerdán reconoce que el teléfono dado "no podía pertenecer" a los TEDAX. Ello no tiene porqué saberlo Carmen Toro, pero cualquier persona que llame a ese teléfono verá que no es un teléfono TEDAX, por lo que resulta imposible suplantar una personalidad dando un teléfono de otra organización...

Si el policía de la UCIE usó el alias de "Manzano" con intención de molestar a "Sánchez Manzano", por pueril que pueda parecer, o con intención de involucrarle en juego sucio, es una cuestión que nos introduce directamente en la identidad del policía, que trataremos en el siguiente episodio...

viernes 4 de septiembre de 2009

"LA METAMORFOSIS" por Pedro J. Ramírez Codina (I)


Atentos a los temas, mediáticamente más brillantes, de la metenamina y la recogida de restos por parte de los TEDAX, no hemos prestado la suficiente atención a una de las mentiras de "El Mundo" contra el honor profesional de Jesús Sánchez Manzano: que en la agenda de Carmen Toro se encontraba el teléfono del jefe de los TEDAX.

Sin embargo, esa falsedad -como veremos, no queda ninguna duda de ello-, que corre el peligro de pasar desapercibida, ilustra a la perfección, en realidad mejor que otras que se han aireado más, el vil proceder de los redactores de "El Mundo", encabezados por su sesgador en jefe, Pedro Jota Ramírez Codina. Pasemos a ello, que la vida es breve.

El 18 de Junio de 2004, el diario "El Mundo" publica un artículo, titulado "Carmen Toro tenía un teléfono con un nombre igual al del jefe de los Tedax", firmado por Casimiro García Abadillo, Subdirector del periódico, en el que antes de pasar al cuerpo de la noticia se destacan, ordenados, los siguientes puntos:
1. La Guardia Civil informó al juez de que a la esposa del minero confidente se le encontró una anotación con la referencia «Sánchez Manzano (Canillas)».

2. El propio magistrado advirtió que esos dos apellidos corresponden a los del comisario de la Unidad de Desactivación de Explosivos.

3. Del Olmo marcó personalmente el teléfono y le contestó un policía que investiga el caso a sus órdenes .

4. Este agente aseguró al juez que utiliza como seudónimo esos dos apellidos y que le facilitó a la confidente ese teléfono de contacto.
Como veremos existe un error importante en esta información, pues es "Manzano", y no Sánchez Manzano", la anotación de la agenda.

Por cierto: hay una cierta confusión sobre si el número teléfono figuraba como entradilla, anotada en la agenda, o apuntado en un papel, que a su vez estaría intercalado entre las páginas de la agenda. Dado que no existe diferencia práctica entre las dos versiones, en el futuro hablaré simplemente de "la agenda"

Es evidente que tal error, aunque sea involuntario, no carece de importancia. Pero, aunque creamos que Casimiro no se equivoca intencionadamente, ya desde el principio parece quedar claro que Sánchez Manzano no tiene nada que ver con el teléfono, la agenda o la propia Carmen Toro. El titular de la noticia parece pues, cuando menos, impropio, tratando de llamar la atención sobre algo que es falso. A Septiembre la Ética Periodística, Casimiro.

En el cuerpo de la noticia se amplifica el error de apellidos y, claro, se le concede a todo el asunto una importancia que no tiene:
El pasado miércoles, [Nota: el 16 de Junio; dos días antes] la Guardia Civil entregó un informe al juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, que instruye el sumario, en el que, entre otras cosas, se contaba que en un registro a Carmen Toro, esposa del ex minero Suárez Trashorras, se había encontrado un papel en el que se hallaba escrito un teléfono fijo seguido de la referencia «Sánchez Manzano (Canillas)».

Algunas fuentes señalan que hay incluso grabada alguna conversación entre Carmen Toro y el hombre que figura como «Sánchez Manzano».
El error de equivocarse en la anotación es más importante de lo que parece, pues induce al lector desprevenido a preguntarse : ¿Habló Carmen Toro con el jefe de los TEDAX? Y lo que es más importante... ¿Por qué Carmen Toro habló con el jefe de los TEDAX, que no tiene ni por qué conocerla, ni de qué tratar con ella?

Para reforzar esta insinuación de que existe algo turbio en Sánchez Manzano se cita continuamente a Carmen Toro como "la esposa del confidente Suárez Trashorras"; y en Libertad Digital, que copia su información de "El Mundo" pero añade sus propios toques de creatividad manipuladora, se informa como "confidente". Lo cierto es que el papel de Carmen Toro en los atentados no pasó, en realidad, de ser la cónyuge, más o menos suspicaz, de los malos pasos en los que se metía su esposo; ni mucho menos fue el genio del mal que se describió, interesadamente, en ciertos ámbitos, y de hecho fue absuelta de los cargos que contra ella pesaban.

Sigamos con el artículo, y recordemos que, por entonces ya se sabía que un policía de la UCIE (es que hay que decirlo todo) había confiado a Del Olmo que era él quien se había entrevistado con Carmen Toro.
...Del Olmo se percató perfectamente, cuando la Guardia Civil le entregó su informe, de la relevancia que tendría para el caso el hecho de que Carmen Toro, una de las personas relacionadas con los explosivos y que, además, acaba de ingresar en prisión, tuviera en su poder el teléfono del jefe de los Tedax.

El juez preguntó al agente de la Benemérita si, efectivamente, se había comprobado que el número de teléfono allí apuntado se correspondía con el del comisario jefe de la Unidad de Desactivación. El agente respondió con una negativa. Así que el propio magistrado fue el que marcó el teléfono sospechoso.

Al otro lado de la línea, para sorpresa del juez, apareció la voz de una persona que se identificó como agente de policía. En efecto, se trataba de uno de los miembros de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) que está siguiendo el caso de los atentados de marzo a las órdenes del propio juez.

Preguntado por Del Olmo, el policía reconoció que había utilizado esos apellidos como un alias en ésta y en otras operaciones y que fue él mismo quien le dio su teléfono a la mujer de Emilio Suárez Trashorras antes de que se decretara su ingreso en prisión para que pudiera ponerse en contacto con él si recordaba algún detalle relevante para la investigación.

Caso resuelto ¿no? Salvo por el hecho de que es "Manzano" la anotación que figura en la agenda, y hemos quedado en que todo puede ser un error no intencionado de Casimiro, el asunto no se debería haber comentado más. Al menos por lo que respecta a Sánchez Manzano.

Sí, si...

Hay algo que parece, cuando menos, extraño, y es el hecho de que la Guardia Civil no comprobara, antes de remitir su informe a la Audiencia Nacional, si el teléfono en cuestión correspondía realmente o no al jefe de los Tedax.

Juan Jesús Sánchez Manzano lleva algo más de dos años al frente de dicho cuerpo. Comenzó su carrera profesional en la policía en el área de formación y, tras convertirse en comisario, fue trasladado a Pamplona. Posteriormente, trabajó en el sector privado y, finalmente, fue nombrado responsable de la Unidad de Desactivación, en la que cumple una eficiente función como gestor de la misma.

¿Alguien ha tendido una trampa para fomentar la idea de que en torno al 11-M existe una trama policial con ramificaciones en la cúpula del cuerpo? Esa es una sensación que flota en el ambiente.

En un primer momento, la investigación sobre los explosivos correspondió a la Policía Nacional, que contó con la colaboración de agentes del CNI (Centro Nacional de Inteligencia). Desde hace casi dos meses, es la Guardia Civil la que se encarga de resolver ese aspecto del caso.

Nótese que, en este primer artículo, no parece existir animadversión de "El Mundo" contra Sánchez Manzano. Aclarado que no es su número de teléfono, y que no tiene nada que ver con Carmen Toro, la atención de Casimiro parece centrarse en la posible rivalidad profesional entre cuerpos como fuente de mala eficiencia (tema recurrente y que, por desgracia, en muchas ocasiones no está completamente desprovisto de realidad) y, quédense con esta idea, la posibilidad de que alguien quiera complicar a Sánchez Manzano con falsas acusaciones.

Anotemos que quizás no es tan raro como dice Casimiro que el Guardia Civil que gestionaba el caso no relacionara el nombre que figuraba al lado del teléfono ("Manzano" y no "Sánchez Manzano") con el jefe TEDAX. Incluso, y puesto que estaba participando en la investigación, es posible que conociese al policía de la UCIE que usaba ese alias, y del que más adelante se hablará.

En todo caso, y aunque el juez Del Olmo sí hizo esta relación, puede deberse simplemente a que tenía citado al propio Sánchez Manzano, y lo tenía delante de él cuando hizo la llamada, como comentó Sánchez Manzano ante la Comisión de Investigación por el11-M:

...don Juan del Olmo me ha llamado para decirme que haga uso de lo que verdaderamente ocurrió sin ningún problema, lo cual es de agradecer.

Le llamo para llevarle unos informes periciales que se habían terminado en la unidad y se los llevo personalmente porque en este caso tal como se están produciendo los acontecimientos, se los llevo personalmente aunque tengo plena confianza en mi gente. Fíjense que de toda la información sensible que nosotros hemos manejado no ha transcendido ninguna, con lo cual el grado de responsabilidad de los TEDAX está más que acreditado.

Me dice que no vaya ese día, que vaya al día siguiente, porque tiene que recibir a los detenidos que había cogido la Guardia Civil en Asturias. Entonces voy al día siguiente y ese mismo día había acabado de recibir, porque había estado toda la noche trabajando, esa agenda en la que figuraba no un teléfono móvil sino un teléfono fijo, un teléfono fijo que corresponde al complejo de Canillas.

El juez me dijo: "Mire, viene aquí un teléfono y debajo la palabra Manzano".

Me lo muestra y le dije que ese no era mi número de teléfono, que sí que era de Canillas pero que no era mi número de teléfono. El juez lo que hizo fue llamar delante de mí a ese número de teléfono y alguien se puso al otro lado, y a mí me confirmó que era un apodo que se utilizaba desde hace años por un miembro de la Unidad Central de Información Exterior. Además, el juez anotó en un post-it amarillo las iniciales de Unidad Central de Información Exterior.

Yo me marché de allí tranquilo. El juez lo había comprobado y además en un post-it había puesto las iniciales de la Unidad Central de Información Exterior. Si alguien consultaba ya podía ver al lado las iniciales de la Unidad Central de Información Exterior. Me fui tranquilo.

Estando fuera de España recibo la llamada a las 7 de la mañana de que empiezan los debates en algunas cadenas de radio y que en El Mundo había salido eso publicado.
Los conspiracionistas gustan de usar la palabra "kafkiano" refiriéndose a las visicitudes judiciales que sufren sus recursos y peticiciones de reaperturas del Sumario. Sin embargo, el término hace referencia, más exactamente, a las situaciones, judiciales o no, en las cuales el protagonista se enfrenta a un mundo complejo, que se basa en reglas desconocidas, las cuales nunca llega a comprender

Con la publicación de la noticia el 18 de Junio de 2009, Sánchez Manzano comienza a sufrir el calvario de un hombre de honor que se enfrenta, sin haber hecho nada para merecerlo, y sin comprender porqué, a acusaciones sobre hechos delictivos de los que es inocente.

Jesús Sánchez Manzano puede ser el Gregorio de la Metamorfosis, pero Pedro Jota Ramírez, es el Frantz Kafka que crea el universo torturador para su personaje.

viernes 31 de julio de 2009

LAS NOBELDADES DEL CASO IGLESIAS (III): CONTAMINACIÓN (IIIc)

Y, continuando con la revisión del capítulo V del libro “Titadyn”, llega ahora su momento crucial; cuando Iglesias se explica un poco más, tratando de desmontar la teoría de la contaminación accidental de las muestras, y construyendo su propia versión de lo sucedido (Spoiler: no esperen mucha ciencia).
Comencemos:

Debemos precisar que cuando se planteó esta discusión todavía no habíamos escuchado la declaración de la jefa del laboratorio de los Tedax durante la vista oral, cuando explicó que las muestras estuvieron almacenadas en un armario, a temperatura constante y protegidas con cuatro barreras.

Como ya explicamos en la entrada anterior, en realidad sólo cuenta la “barrera” cuyos poros son de menor tamaño. Si las moléculas difunden a su través, lo harán sin problema a través de los más grandes, que pueden ser cientos o miles de veces más grandes. Si fuera tan fácil evitar la difusión como quiere hacernos creer Iglesias, ningún perro detectaría ni explosivos ni droga, con el simple recurso de llevar el alijo en una bolsa de plástico, introducida en un sobre y dentro de la maleta.

Sigue una extensa explicación de Iglesias, llena de fórmulas y palabrería científica, con la que pretende demostrar la imposibilidad de que la muestra M-1 haya sido contaminada accidentalmente durante el almacenamiento por los TEDAX.

Su razonamiento estrella es que, aplicando la ecuación de los gases perfectos, (ya saben, PV=nRT) la máxima concentración admisible de nitroglicerina en aire sería 2,62 x 10-5 g de nitroglicerina/g de aire.

La concentración de nitroglicerina en la muestra M-1 es de 5 x 10-5 gramos de nitroglicerina por gramo; esto es, aproximadamente el doble.

Iglesias se llena la boca, hasta llegar aquí, repitiendo una y otra vez que aplica las mejores condiciones posibles para las tesis de la contaminación ambiental accidental.

De tanto leerlo, me parecía escuchar al matón que nos reta a pelear con una mano atada a la espalda, con una mano atada a la espalda y una venda en los ojos, con las dos manos atadas y a la pata coja… Y, claro, “Mira, mamá, sin manos”; “mira, mamá, sin piernas”…”mira, mamá, fin dieftes”, la argumentación de Iglesias acaba perdiendo los piños.

Lo que afirma, literalmente, Iglesias, es:

…es imposible que con la máxima concentración de nitroglicerina que se puede alcanzar en condiciones normales de presión y temperatura en la atmósfera del recinto se haya producido una contaminación espontánea del mismo orden de magnitud en términos de concentración en muestras protegidas con cuatro barreras
Barreras aparte, que ya se ha respondido, resulta cuando menos curioso que Iglesias insista (lo dice varias veces) en que es imposible que se alcance en la muestra diana “el mismo orden de magnitud” que en el aire circundante, y no recalque que, en realidad, en la muestra M-1 la concentración duplicaba la máxima que podía alcanzarse en la atmósfera. Un argumento tan evidente y tan claro a su favor, y no es utilizado… aquí hay minino bajo llave.

También, en una nota al pie, defiende que en este caso se pueda utilizar la ecuación de los gases ideales para halar la máxima concentración posible del fármaco volátil en la atmósfera, debido a las mínimas cantidades con las que tratamos. Digamos que la ecuación de los gases ideales se puede usar como sistema ideal, para hacer una aproximación, pero no porque las cantidades sean mínimas; cuanto más pequeñas sean las cantidades, más se verá alterado el sistema por cualquier interferencia: en el mundo real los sistemas ideales, sencillamente, no existen.

Pero no radica allí la mayor falsedad de la tonteoría Iglesias. Vamos a pasar a comentarlo en palabras sencillas y algún ejemplo.

Si el sistema de Iglesias se compusiese simplemente de una membrana permeable y dos fluidos idénticos, uno a cada lado, no cabe duda de que tendría razón: a ambos lados de la membrana, la concentración final no puede ser diferente.

Pero no es así: tenemos una fuente de evaporación de partículas, una membrana permeable (la bolsa de poliuretano, cuyos poros tienen mayor diámetro que las moléculas de nitroglicerina o DNT y en el otro lado tenemos superficies en las que se van depositando las moléculas volátiles suspendidas en la atmósfera.

Pero el depósito en la superficie final (en este caso, las muestras de GOMA-2 ECO) no tiene que ser necesariamente de la misma o menor magnitud que la concentración de las moléculas en el aire ¿por qué había de serlo?

En función de varios parámetros, como la capacidad de adsorción de las muestras de GOMA-2 ECO, la temperatura, las cargas electrostáticas, etc, se depositará más o menos nitroglicerina en la GOMA-2 ECO.

Curioso que Iglesias no parezca recordar la influencia de la capacidad de adsorción tras la tabarra dada con “la importancia de la M-1 debido a sus especialísimas características de adsorción”. Como siempre, disociación cognitiva entre los conspiracionistas.

No es la única vez que la observamos. También parece que Iglesias nunca debe haber apreciado el vaho que se forma en los cristales de su coche, o en las gafas. Al menos, considera imposible que se forme, pues resulta más que obvio que la concentración del vaho en los cristales es muy superior que en la atmósfera. Se me objetará que se forma el vaho debido a la diferencia de temperatura pero, en realidad, ni el armario permaneció cerrado herméticamente durante tres años, ni la temperatura de la superficie de la GOMA-2 ECO resultará ser la misma que la del aire que le rodea.

Por último, las cargas eléctricas de todos los materiales que interaccionan pueden tener cierto interés. Y dado el pequeño peso y tamaño de las moléculas de DNT y NG, incluso una débil atracción o repulsión pueden ser determinantes para que las concentraciones sobre la superficie de una muestra sean mayores que en la atmósfera circundante.
Todo ésto no son sólo suposiciones mías. Cuando en la Vista Oral Perito Iglesias trató de meter con calzador su farragosa historia de los gases ideales, los peritos independientes le pararon los pies: las superficies pueden sdsorber en magnitudes mayores que las de la atmósfera circundante, y es un hecho científicamente demostrado.
Perito: ...con respecto a la contaminación ambiental, no estoy de acuerdo con el perito aquí a mi izquierda, en el cual no es necesaria una alta concentración de un componente orgánico para absorberse en un soporte. Eso está científicamente demostrado.
Continuemos:

Además, las conclusiones de los peritos oficiales que estamos discutiendo no van más allá de lo que se desprende de un experimento improvisado que no reproduce en modo alguno las condiciones de almacenamiento de las muestras. Por lo tanto, no prueban que los vapores de compuestos volátiles detectados en GC puedan traspasar un armario cerrado y cuatro barreras.

El experimento fue concluyente en cuanto a la permeabilidad de las bolsas de polietileno, mal que le pese a Iglesias. Y, lo que es más importante en ciencia, es concordante con los conocimientos que se han ido haciendo públicos durante estos años, y el propio Iglesias reconoce en el capítulo III-Análisis de muestras: las bolsas de polietileno dejan pasar los materiales volátiles y, por lo tanto, son de menor calidad que los tubos FALCON para el almacenamiento de muestras.

El cómo, cuándo y dónde se haya podido producir la evidente y objetiva alteración de las muestras de explosivo intacto es algo que queda fuera del alcance de una pericia química, si bien debemos subrayar que nos parece muy improbable que tal alteración haya sido meramente casual.
En realidad, los peritos conspiracionistas trataron de hacer caso omiso desde el principio de lo que el Tribunal había determinado que fuera el objetivo de la pericia. Incluso, en la vista oral, fueron amonestados por el presidente del Tribunal cuando trataron de establecer la idea de que su presencia en la sala tenía como objetivo juzgar la labor de la perito químico TEDAX.

Ciertamente, “no es objeto de la periciausurpar el papel de la policía en las investigaciones a realizar, ni el del Tribunal en la valoración de la prueba. Por lo tanto, es intolerable la mera insinuación que hace en esta frase que, añadida a otras, dejan claramente entender al lector que se está acusando a Sánchez Manzano, aunque no se tuvieran los arrestos necesarios para decirlo en voz alta en el juicio por el 11-M, ni por escrito en este libro.

En los siguientes párrafos del capítulo, Iglesias hace una valoración de la posibilidad de que la presencia de DNT y nitroglicerina se deba a la mezcla de algún cartucho de GOMA-2 EC con la masa mayoritaria de GOMA-2 ECO.

Se barajó esta hipótesis durante el juicio porque un abogado de las acusaciones alegó que algunos cartuchos de Goma 2 ECO habrían estado en contacto con cartuchos sobrantes de Goma 2 EC que se utilizaba años antes en la mina.
Ciertamente, esta hipótesis no explica satisfactoriamente todos los datos, pues por ejemplo también se encontró contaminación en las muestras patrón de GOMA-2 ECO, y de todos modos sigue sin dar respuesta a por qué muestras no contaminadas en 2004 lo fueron en 2007.

Sin embargo, no puede estar uno de acuerdo con uno de los motivos que presenta Iglesias…
También se indica que esta dinamita llevaba sin fabricarse desde el año 2000.
… puesto que, por ejemplo, en la pericial 15 (que, con la disociación cognitiva propia de los conspiracionistas, Iglesias cita para lo que le interesa y calla para lo que no) el perito declaró:

Perito: …la fábrica simultaneó la fabricación de Goma2-EC y Goma2-ECO en una de las mezcladoras del año 99 al 2002, en el 2002 dejó de fabricar la Goma2-EC en esa mezcladora, utilizaba también otra mezcladora independiente para fabricar la Goma2-ECO.

… puesto que, como también se afirma en la propia pericial 15, en la Mina Conchita se encontraron cartuchos de GOMA-2-Ec en buen estado de conservación (nótese que, aunque no hubiera sido así, aunque hubiera estado en peor estado de conservación, ello no hubiera sido óbice para que pudiese haber sido amasada y haber aportado DNT a la mezcla)

Perito: …a nuestro laboratorio llegaron cartuchos que venían reseñados unos como Goma-2-ECO y otros como Goma2-EC […] en tres de ellas ponía Goma2-ECO, en una de ellas ponía Goma2-EC, aunque luego los análisis demostraron que una de las bolsas que venía identificada como Goma2-ECO, no era Goma2-ECO sino Goma2-EC […]

Las cuatro muestras que yo analicé, tres contenían los componentes característicos de las dinamitas, porque estaban aceitosas, gelatinosas, con lo cual estaban, entiendo, bien conservadas, y una de ellas estaba más seca…

…y puesto que el propio Tribunal poseía facturas de compra y venta de dicha dinamita hasta, al menos, el 31 de Julio del año 2004. En su delirio, Iglesias lleva a desechar este argumento diciendo que él no ha visto esas facturas, como si fuera el Tribunal quien le tiene que dar explicaciones al perito, y no al revés…

Además, esta hipótesis tampoco explica la presencia de nitroglicerina en la muestra M-1, puesto que la Goma 2 EC se fabrica sin nitroglicerina desde 1991, extremo que ha sido confirmado por Maxam mediante fax remitido por esta empresa a la sala el 30 de mayo de 2007,8 lo cual coincide con el resultado de la prueba pericial nº 15, que evidenció la ausencia de nitroglicerina en todas las muestras de explosivo recogidas en la inspección ocular de mina Conchita.
Por mucho que insista Iglesias, el informe de MAXAM merece la credibilidad que hay que otorgar a cualquier empresa que niega algo que le puede perjudicar. ¿Cómo sabemos que, pese a lo que dice, sus tolvas siguieron fabricando alternativamente ambas clases de GOMA-2 EC (con y sin nitroglicerina), como hicieron hasta 2002 con la GOMA -2 ECO y EC (extremo que aún niegan los conspiracionistas)?

Curiosamente, los análisis que, según insiste Iglesias, descartaron la presencia de nitroglicerina (análisis que presentaba la propia empresa) se hicieron con un umbral de detección de 50 ppm, menos sensible que aquel de 35 ppm que a Iglesias le parecía insuficiente para detectar la metenamina.

Para terminar, hace referencia Iglesias a una última teoría, la que llama “contaminación por proximidad de las muestras”.
Dado que, como la perito químico TEDAx comentó, no pueden tener compartimentos estancos para cada una de las muestras analizados durante los años que lleva trabajando, suelen guardarse varias bolsas en una misma caja, lo que podría ocasionar que, en caso de que las bolsas fueran permeables, se produjera una contaminación de las muestras del 11-M, a partir de muestras provenientes de otro atentado.

La perito TEDAX, coherente, no lo considera así, porque ella cree que las bolsas son apropiadas e, incluso, superiores a los tubos FALCON:

Perito 17632: Para mí el vial hacer perder los volátiles al explosivo, porque deja espacio de cabeza, es mi opinión, pero además señoría, es que yo nunca he recibido noticia de que las bolsas no fueran adecuadas, las llevo utilizando desde siempre, TEDAX las lleva utilizando desde siempre.

En cambio el perito Iglesias, en otra muestra de la ley del embudo argumentario que utiliza (lo ancho para mis argumentos, lo estrecho para los tuyos) considera probable que, en este caso, las moléculas volátiles atraviesen las bolsas de polietileno pero no las considera capaces de atravesar los poros de una caja de cartón que, comparativamente, son como Júpiter a la Luna en tamaño.

Aunque es más verosímil que la hipótesis de contaminación en la atmósfera del almacén, que hemos descartado más arriba, no la podemos asumir porque no tenemos la certeza de que las muestras de intacto y las de los focos que no hemos recibido estuvieran verdaderamente en la misma caja. En el caso de que esto hubiera sido así, esta hipótesis no sería desdeñable.
Nuevo “despiste” conspiracionista (pónganse todas las comillas del mundo al enésimo ejercicio de manipulación) en cuanto a los objetivos de la pericia. En 2007 apareció DNT y Nitroglicerina en unas muestras que no los tenían en 2004. Los peritos debían dar POSIBLES explicaciones para este hecho, en este caso que se hubieran guardado en una misma caja explosivos del 11-M con Titadyn o GOMA-2 EC, por ejemplo. No estaban autorizados a descartar una explicación porque no tuvieran pruebas de que eso hubiera ocurrido de verdad:absolver por falta de pruebas correspondía, podríamos decir, al Tribunal.

Sin embargo, descarta esta teoría porque él no tiene pruebas al 100 % de que este almacenamiento conjunto ocurriese.

¡Esta sí que es buena! ¿Qué pruebas tiene él de que ocurriese su gran hipótesis; esto es, que Sánchez Manzano provocase una contaminación intencionadamente?

jueves 30 de julio de 2009

LAS NOBELDADES DEL CASO IGLESIAS (III): CONTAMINACIÓN (IIIb)

Acababa Antonio Iglesias su crítica al experimento del envejecimiento, en la práctica su ataque al director de la pericia, Alfonso Vega, con estas palabras:

Así lo ratifico y así consta en las grabaciones de vídeo y audio.

Destaca estas palabras en cursiva, y las repite en otra ocasión: Así lo ratifico y mantengo en este trabajo.

Quizás afirmación tan campanuda despierte ecos o reminiscencias en ustedes. A mi me recuerda al estilo profético del Antiguo Testamento. Habacuc no lo hubiera hecho mejor. Isaías parece ser de la misma opinión:
Oíd, cielos; escucha, tierra, que habla Yahveh (Is 1,2)
Bromas aparte, dado que lo que ratifica Iglesias es que Alfonso Vega tenía como intención “desvirtuar los hallazgos objetivos que habían aparecido en los análisis”, lo cual es una acusación muy grave y basada en una mera apreciación personal, y como no es razonable pensar que Vega hiciera en las grabaciones, a hurtadillas, una confesión de sus malvados planes para conquistar el mundo, temo que la credibilidad que se le puede conceder a la ratificación y donación de fe efectuada por Iglesias es, como siempre, escasita.

Pero sigamos avanzando en el capítulo V del libro “Titadyn”, y vemos que, en el siguiente epígrafe, Iglesias se mete ya en enjundia y analiza la explicación que pareció más probable a los peritos independientes, encabezados por el Director de la pericia, Alfonso Vega; esto es, que la contaminación se produjo, de manera accidental, a partir de muestras almacenadas en el recinto de los TEDAX.

Para mostrar si esto era posible o no, se diseño un experimento que permitiese comprobar si las bolsas de polietileno y los tubos FALCON eran o no permeables a determinados vapores, entre ellos nitroglicerina, DNT y nitroglicol. Entiéndase que el experimento no se realiza para afirmar que la contaminación ocurrió de esta manera sino, simplemente, para comprobar si las bolsas y los tubos son permeables o no, es decir, si la contaminación PUDO ocurrir de esta manera. Corresponde luego, al Tribunal, hacer la valoración conjunta de la prueba y, en este caso, decidir si la aparición de trazas de DNT y nitroglicerina tiene como única explicación la presencia de un explosivo con DNT y nitroglicerina, o hay otras explicaciones tanto o más probables y que coinciden mejor con los millares de pruebas obtenidas.

Continuemos. Como la prueba le salió batracio, Iglesias trata de desvirtuarla desde el inicio, y dice…

Esta parte del Informe pericial fue redactada unilateralmente por los peritos oficiales. No nos la entregaron hasta la víspera del 16 de mayo, cuando el informe debía ser entregado al juez. Por esta razón no pudimos hacer un análisis crítico del experimento.

Obsérvese que Iglesias dice que es la redacción de esta parte del informe lo que hicieron en solitario los peritos oficiales. Los análisis se hicieron en presencia de todos, los resultados son los que son, y el informe lo firmaron todos, aunque algunos peritos hicieron salvedades. ¿Por qué los peritos oficiales redactaron esta parte en solitario, suponiendo que sea cierto lo que dice Iglesias? Pues no lo sabemos, y quizás no tenga mayor importancia. Sin embargo, en otras partes del libro, Antonio Iglesias cuenta que los peritos oficiales trataron de llegar a un consenso para entregar unas conclusiones comunes, pero los peritos conspiracionistas se negaron, casi con indignación, como si les estuvieran proponiendo que mintieran.

No parece extraño del todo que, si los peritos conspiracionistas redactaban sus propias conclusiones, los peritos oficiales decidiesen hacer lo propio, ante la dificultad para llegar a un consenso.

Y, por otro lado, que la redacción definitiva de las conclusiones les fuera entregada el día 15 de mayo, la víspera de ser remitida al Tribunal, de ser cierto, parece ser más bien una excusa para justificar la nula capacidad de respuesta de los peritos conspiracionistas ante los hechos presentados por el resto de los peritos.

Para empezar porque lo que se estaba redactando con tanta prisa, para poder declarar ante el tribunal el día 28 y 29 de Mayo, no eran las conclusiones del experimento de las bolsas, sino todo el informe pericial. Es decir, que no hubo ninguna intención, por parte del Director de la pericia, de quitar a los peritos conspiracioistas tiempo de reacción ante dixho experimento, sino más bien lógicas prisas ante el día D que se les echa encima..

Es más, el experimento se había realizado ya durante el mes de Abril, todos los datos estaban a disposición de todos los peritos, y la declaración no se produjo hasta finales de Mayo, lo que daba tiempo más que sobrado para preparar una contundente respuesta, de haberla tenido, en lugar de balbuceos y divagaciones. Como muestra, recordemos que el perito Iglesias redactó un informe sobre la metenamina, los explosivos que contenían nitroglicerina y las supuestas pifias de los TEDAX en pocos días, a petición de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, y de manera tan brillante que, en menos de 24 horas, De Pablo le contrató, en nombre de dicha asociación.

Luego sigue Iglesias copiando íntegramente la descripción del experimento que figura en el Informe Pericial, y pasa por fin a la valoración de la prueba.
Veamos las objeciones que plantea el intrépido perito:
…las bolsas empleadas en el experimento no son físicamente las mismas
Esta objeción no puede ser debida más que a mala fe. Ni son las mismas ni pueden serlo. Las bolsas que, durante tres años, han contenido el explosivo, y sobre las que pesa la sospecha de ser permeable, no pueden ser utilizadas en este experimento. Es imprescindible usar bolsas “lmpias”.

…ni se puede asegurar en modo alguno que sean de la misma calidad que las del almacenaje y remisión de muestras utilizadas hace tres años. Las bolsas empleadas en el experimento fueron enviadas recientemente por los Tedax, según el director de la pericia
Es patente la mala fe, así como la utilización de la manera de pensar conspiracionista; las bolsas fueron las pedidas a los TEDAX, con la expresa referencia de que se necesitaban aquellas que se usaban durante 2004; pero, como no se obtuvieron las conclusiones deseasas por Iglesias, éste afirma no tener la seguridad que sean guales, con añadidura de la malévola insinuación de que fue el Director de la pericia quien afirma que las bolsas son las que enviaron las bolsas, como si no se fiase de que Alfonso Vega hubiera dado el “cambiazo”…

…el volumen (un litro escaso) del bote de vidrio cerrado en el que se introducen las bolsas de polietileno que contienen las muestras para análisis por cromatogramas de gases no es comparable al de un recinto de almacenamiento de explosivos que, por lógica, debe estar ventilado…

En lo que respecta al experimento, el volumen del continente de las bolsas es absolutamente irrelevante. El experimento trataba de demostrar si las bolsas eran, o no permeables, y eso depende del tamaño de los poros y de las moléculas a difundir, no de la concentración que se adquiriese en el aire circundante.

Por otro lado, la perito químico de los TEDAX dijo, en declaración bajo juramento, que el recinto donde estuvieron almacenadas las muestras durante los tres años fue un armario cerrado.
Acusación Particular: ¿Nos puede explicar entonces cuáles son las condiciones en las que ha tenido usted almacenadas estas muestras?

Perito nº 17632: Bueno, son condiciones de humedad y temperatura estables, sin luz, sin paso de gente, cerrado, ventilado, pero cerrado mediante una puerta de acceso, y a su vez las muestras del 11-M estuvieron introducidas en un armario. El local, lo que más les importa en este tipo de muestras es la temperatura y el grado de humedad, que sea por lo menos constante.
Un armario no es un frasco de vidrio, pero tampoco tres años son un mes, o el tiempo que durase el experimento.

Para que el vapor traspase esta triple barrera (cartón, atmósfera de la caja, bolsa de polietileno) haría falta que se condensara, pasando a estado líquido.
Rotundamente no. La limitación que esa “triple barrera” ofrece al paso de las moléculas suspendidas en el aire reside en el tamaño de los poros más pequeños, en este caso los poros de la bolsa de polietileno. Si las moléculas son más pequeñas que los poros de la bolsa de polietileno, difundirán a través de ellos, de los poros de la bolsa de cartón, y por descontado a través de la atmósfera. ¿Qué clase de químico cree que una bolsa de cartón puede evitar el paso de moléculas volátiles de tamaño infinitesimal? ¿Qué clase de barrera ofrece “la atmósfera”?

Un experimento representativo de la situación de almacenamiento habría consistido en disponer las muestras objeto de estudio en un sistema de elementos barrera como el que acabamos de indicar.
Y esperar tres años a realizar las mediciones. Para que luego los conspiracionistas no aceptasen los resultados alegando miles de pequeñas deficiencias en la cadena de custodia que se pueden producir durante tres años, o que se inventarían sobre la marcha.

Iglesias, que nos conocemos todos.
No se contempla la posibilidad de que la alteración de la composición original de las muestras se haya podido producir, no a través de las bolsas, sino mediante un contacto directo entre la muestra alterada y las sustancias alteradoras, ya sea puras o en disolución.
Sí se contempla, pero no por parte de los peritos, sino por el Tribunal, que lo desecha por falta absoluta de pruebas a favor.

Aquí Iglesias continúa mostrando su conocimiento de series como CSI, donde el perito químico de marras no sólo es capaz de reconstruir un crimen a partir de un cerillo (doblaje latino, lo siento) sino que captura él sólo al criminal.

Si bien el Tribunal encargó a los peritos químicos que realizaran unos análisis y dio las instrucciones precisas y necesarias para ello, entre las que no se encuentran que los peritos jueguen a “polis y cacos”, no se pasó por alto la posibilidad de una contaminación por contacto (aunque sólo fuera porque “El Mundo” no paró de tratar de montar un juicio paralelo contra Sánchez Manzano sobre esa descabellada teoría.

Pero, una de dos: o la contaminación fue accidental (lo que supondría el increíble descuido de almacenar las muestras en contacto directo y, curiosamente, el propio Iglesias da crédito a la “triple barrera” de la que habló la perito químico, aunque participe en la campaña de difamación contra ella orquestada por “El Mundo”) o la contaminación fue intencionada, lo que, además de no tener ningún sentido, carece tan en absoluto de indicios que lo hagan sospechar que el Tribunal no debió dedicar ni un minuto de más a estudiar tan absurda teoría.

Pero para comentar tan descabellada teoría esperaremos a la siguiente entrada, donde le dedicaremos un capítulo especial…

miércoles 29 de julio de 2009

LAS NOBELDADES DEL CASO IGLESIAS (III): CONTAMINACIÓN (IIIa)

Entrada Anterior:


Como sabe todo aquel que estuvo atento al Juicio por los atentados del 11-M, una de las atracciones más interesantes consistió en la prueba pericial que el Tribunal mandó realizar, no porque la instrucción del caso por el juez Del Olmo no se hubiera hecho bien, como insinúan los conspiracionistas, (¿insinúan? ¿qué quiero decir con insinúan? ¡Acusan, y por las bravas!) sino porque lo pidieron ciertas defensas, y de no hacerse pudiera haberse ocasionado una indefensión.

Uno de los momentos más apoteósicos de la declaración de los peritos, y de toda la vista oral, sucedió cuando, ya demostrado que había existido una contaminación (innegable puesto que las mismas muestras, en 2007, habían dado positivo en moléculas, como el DNT y la nitroglicerina, que no se habían detectado en 2004) se preguntó, específicamente, por la posibilidad de que hubiese existido una contaminación humana, es decir, intencional.

Los peritos independientes lo descartaron rotundamente, sin paliativos:

Defensa Zouhier: La defensa de Rafa Zouhier. Bien, en primer lugar, quería preguntar si, frente a la hipótesis de la contaminación ambiental, es posible, y científicamente, se podría sostener, que ha habido una intervención humana, deliberada o no, ahí no entro. Pero si eso se podría mantener, ¿sería hipotéticamente igual de factible, más, menos? ¿O se puede descartar por completo?

Director de la pericia, Policía Científica: Vamos a ver, yo lo descarto por completo por una circunstancia: creo que nadie es capaz, nadie, de esta sala, sería capaz de contaminar, aproximadamente igual, todas las muestras.

Defensa Zouhier: Bien, ¿están todos de acuerdo?

Perito Guardia Civil P8: Eh… desde luego, tenía que ser un genio para introducir el mismo nivel de contaminación que decíamos en focos, muestras intactas… Parece un artificio de genio, realmente.

La respuesta de los peritos de parte, en este caso de Romero, aquel perito que trató de presentar un cromatograma truncado para apoyar uno de sus argumentos, fue un meseocurrismo traído por los pelos cuya relación con la pregunta que había hecho la defensa de Zouhier era prácticamente nula. ¿Dónde vas? Patatas traigo.

P2 (Romero): Hay unas incidencias que hemos detectado en donde los dos isómeros, en algunas muestras, eso sí queremos que quede constancia… Me parece que lo dejamos constancia y se pueden ver en los cromatogramas que se aportan, en donde cambia la tendencia de los isómeros. Es decir, se reproduce en el DNT, el 2-4 y el 2-6, proyecté yo un cromatógrafo esta mañana, en donde se veía que el 2-4 estaba en cantidad inferior que el 2-6. Por tanto, había, en algunas muestras, un cambio de tendencia. Aparece 2-6 y 2-4, cambiado el contenido, pero bueno, eso es aleatorio, creemos. Y luego, que aparecía, en algunos casos, un solo isómero, o el 2-4 o el 2-6. Eso lo podemos constatar el perito que está a mi izquierda y yo. Eso sí que quiero que quede constancia, por si alguien lo quiere utilizar. Esa es las vivencias que nosotros hemos tenido.

Hablar por no callar. Tan difícil o más, como contaminar las muestras por igual, sería contaminar con intención de modificar en un cierto sentido la relación entre isómeros del DNT; pero si, además, unas veces aparece más 2-4 y otras 2-6, el comentario de Romero pasa de interés nulo, a interés bajo cero, directamente.

El caso es que, para concretar, poco después Gómez Bermúdez hizo la fatídica pregunta:

GB: Sí, bien. Esa aclaración hecha, la cuestión es: la contaminación humana, ¿la descartan ustedes, voluntaria o involuntaria?

Perito Policía Científica: Yo sí.

Director de la pericia, Policía Científica: Yo ya he dicho que sí.

Perito Guardia Civil P8: Sí.

Perito Guardia Civil P6: Sí, yo también.

GB: ¿Todos? ¿O no todos? ¿Sí, la descartan? Bien, todos la descartan.

La transcripción de los peones no lo recoge, pero los peritos conspiracionistas hicieron gestos de asentimiento, bien que a regañadientes, e incluso se escucharon murmullos resignados de aceptación. Gómez Bermúdez, que les miraba directamente, lo registró con ese “Todos la descartan” que no deja lugar a dudas sobre el testimonio de los peritos. De todos. Y, en este momento, de haber habido alguna objeción, de haber pensado un perito que no había quedado demostrado lo afirmado, o que no había tenido tiempo suficiente para estudiarlo, su obligación hubiera sido levantar la voz y decirlo. Tiempo tuvieron.

Dos años han pasado y ¿qué dice nuestro animoso Perito Valiente, Antonio Iglesias, al que ya le hemos detectado más de media talega de mentiras inmisericordes en su libro “Titadyn”?

Durante el capítulo III, el que específicamente trata, y maltrata, el “Análisis de muestras”, nos remite media docena de veces a un futuro Capítulo V, donde tratará el tema de la contaminación, aunque ya nos adelanta que él no se la cree:


En la vista oral, la jefa del laboratorio de los Tedax explicó la forma en que las muestras estuvieron almacenadas. Si aceptamos su versión, resulta inaceptable la hipótesis formulada por los peritos oficiales en el sentido de que la alteración de las muestras de explosivo intacto se había producido por contaminación atmosférica en el almacén de los Tedax. En la parte V explicaremos por qué lo consideramos inaceptable y exponemos nuestra interpretación de estas alteraciones.

La perito química de los TEDAX se limitó a explicar la manera de almacenar las muestras, sin negar tajantemente la posibilidad de una contaminación. De hecho, la permeabilidad de las bolsas de polietileno se ha demostrado internacionalmente y podemos encontrar artículos en Internet (comentario 30) que no dejan lugar a dudas. Hasta en el libro de Iglesias, para asombro de lectores, afirma el intrépido perito conspiracionista en la página 264:

Esta muestra [se trata de la muestra 10-2], al igual que la 9-5, ha estado conservada en tubo Falcon y no presenta alteración en su composición con dinitrotolueno ni nitroglicerina. Es una demostración clara de la conveniencia de utilizar este tipo de envase para el traslado y la conservación de evidencias.

Y, poco antes, hablando de la 10-1-C, en la 261…

…el peor estado de conservación de la muestra en comparación con la M-9-5, de la que es un duplicado, se manifiesta en que la composición difiere de la de Goma 2 ECO por su contenido anormalmente alto de nitrato amónico en detrimento del dinitroetilenglicol evaporado. El tipo de envase (bolsa) ha tenido que ver con este hecho.

Si no lo veo, no lo creo.

Pero lo peor estaba por llegar, que decían las novelas baratas. Vamos raudos y veloces al Capítulo V, que como puede esperarse de Antonio Iglesias resulta una fuente de sana diversión desde sus primeras palabras. fectivamente, con el tono acusica y llorón que le caracteriza, el primer párrafo es un ataque directo contra el Director de la Pericia…

[…]a lo largo de la prueba pericial, cada vez que ha aparecido en el análisis de las muestras de los focos de explosión algún compuesto que no forma parte de la Goma 2 ECO -explosivo utilizado en la voladura de los trenes según el sumario-, concretamente el dinitrotolueno y la nitroglicerina, el director de la pericia ha tendido indefectiblemente a explicar que su presencia era debida a algún tipo de contaminación, antes que admitir que esos compuestos pudieran formar parte de un explosivo accionado por los autores del atentado.

…como si todos los peritos no hubiesen reconocido que existió contaminación accidental.

Amenaza Iglesias con pasar revista a las “Teorías de la Contaminación” propuestas por Vega [sic], y no fue vana su amenaza. Comienza con la posibilidad de que la contaminación se hubiese producido en fábrica, es decir, que en la GOMA 2 ECO hubiesen aparecido impurezas, mínimas, eso sí, procedentes de la fabricación anterior, en las mismas tolvas, de explosivos con DNT y/o nitroglicerina. Dice Iglesias:

Esta posibilidad fue desestimada por Maxam en un extenso y riguroso informe en el que aseguraba que no se había detectado dinitrotolueno en ninguno de los controles de calidad de la Goma 2 ECO.

No merecería más respuesta esta hipótesis, que no fue la que, al final, pareció más probable a los peritos independientes, de no ser porque, según Casimiro García Abadillo, subdirector de El Mundo, (26 de Febrero de 2007) el límite de detección de UEE (Maxam), “entre los más avanzados de Europa”, es de 50 ppm, o sea, 50 partes por millón.

Entre los más avanzados de Europa”, sí, “extenso y riguroso informe” sí, pero aún así el límite de detección es menos sensible que el de 35 partes por millón que se aplicó en la pericia para intentar detectar metenamina en los explosivos intactos. Dicho umbral de detección, 35 ppm, no le parecía suficiente a Iglesias cuando de descartar la existencia de metenamina se trataba…

Sigue Iglesias, en su capítulo, quejándose de la prueba de envejecimiento que trató de confirmar, o descartar, si la mayor evaporación de nitroglicol, como más volátil, podía acompañarse de transformaciones físico-químicas importantes. (Cf Pg 178 para el objetivo de la prueba)
La descripción de la prueba está plagada de frases peyorativas, como…

…el director de la pericia diseñó e impuso la realización de un experimento…

…no apareció DNT en cromatografía de gases. Entonces duplicó el tiempo de calefacción acordado al principio…

Ni siquiera después de diez o quince días, tiempos a los que finalmente se extendió el tratamiento…

…cuando lo cierto es que toda la pericia fue ordenada y autorizada por el Tribunal, no por el Director de la pericia.

Interpreta Iglesias la intención del Director de la pericia a su retorcida manera:

La verdadera intención del director de la pericia con este experimento era, como hemos indicado, ver si se podía desvirtuar el hecho objetivo de haber encontrado DNT en las muestras de explosivo intacto. Así se desprende de su actuación en la reunión mantenida el 12 de febrero, cuyo desarrollo está grabado en vídeo y audio.

Que no sueñe ningún ilusionado conspiracionista con que va a encontrar, en tales grabaciones, una confesión de Vega, a lo malvado de Scooby-Doo: "Si, lo reconozco, yo quería desvirtuar el hecho objetivo de haber encontrado DNT en las muestras de explosivo intacto. Y lo hubiera conseguido de no haber sodo por esos entremetidos (sic: doblaje mexicano) y su perro"

Y no encontrará tal confesión, primero porque nadie es tan tonto como para hacer eso, excepto los malos malosos de Scooby-Doo, y segundo porque es imposible que Vega pretendiese, precisamente, lo que dice Iglesias.

Relean nuevamente la página 178, del informe pericial, que ha sido enlazado antes. el estudio de envejecimiento fue diseñado para intentar explicar el hecho anómalo, e innegable, de la modificación de las pruebas entre 2004 y 2007. Dada la imposibilidad de posponer tres años la respuesta, se imponía acelerarlo mediante una Prueba de Envejecimiento. Durante esta prueba que, repito, trata de suplir los tres años de envejecimiento natural de las muestras, pueden suceder una serie de transformaciones físico químicas, las que también hubieran sucedido durante los tres años de almacenamiento, pero no se crea DNT de novo. El nitroglicol se puede evaporar a más velocidad que el DNT, y por tanto la concentración relativa de éste puede aumentar, y hacer visible un DNT que antes se econtraba en cantidades inferiores al umbral de detección, pero no hará aparecer un DNT que no estuviera allí.

Es decir, el experimento de envejecimiento pudiera haber explicado porqué en 2007 apareció DNT que en 2004 no se había detectado por estar bajo el umbral de detección, pero sólo si el DNT estaba allí. En otras palabras, el experimento no pretendía esconder ni desvirtuar la aparición de DNT. Por el contrario, si hubiera dado positivo, hubiera apoyado la tesis de que el DNT estaba ya allí en 2004, en cantidades de trazas, pero estaba.

Otra cosa es que un resultado positivo del experimento de envejecimiento hubiera apoyado que las muestras de 2004 había ya contamimación por DNT, y eso es lo que, precismente, no interesa a Iglesias, que quiere ver. a toda costa, que el DNT era componente de la dinamita que estalló en 2004.

No para ahí Iglesias. Sigue diciendo:
Este párrafo oculta la verdadera intención del experimento que, por otra parte, sólo consideró oportuno que se realizara el propio director de la pericia, pues se llevó a cabo con la oposición del autor de este trabajo y de otros dos peritos de las partes, por considerar que no era representativo de la evolución de las muestras durante los tres años de almacenamiento...
En las matemáticas de Iglesias, 8 - 3 = 1. Según él, sólo Vega apoyó el experimento, pues tres de los ocho se opusieron. Vimos, duarnte el juicio, que los cuatro peritos independientes se mostraban de acuerdo, de buena gana, con el Director de la Pericia, en que había existido una contaminación. Ahora vemos que uno de los peritos de parte también estaba de acuerdo con la realización de este experimento. Sólo tres de los ocho se opusieron, como hicieron con cerrilidad digna de mejor encomio (¿o era manicomio?) contra todo lo que servía para dudar de que había explotado Titadyn en los atentados.

Y finaliza con un párrafo pretendidamente científico, pero que no resiste el menor análisis crítico:

El repetir un experimento ante una duda es una práctica obligada dentro del rigor que corresponde al espíritu científico. De hecho, estos análisis de DNT se repitieron en cromatografia de gases y se contrastaron en HPLC con nuestro total acuerdo, como no podía ser de otra manera. Pero éste no es el caso de la prueba de envejecimiento de evidencias, en virtud de la cual se pretendía desvirtuar un hecho objetivo comprobado en métodos analíticos de identificación inequívoca, cromatografia de gases y HPLC, mediante la improvisación de un experimento que, lo reiteramos, no reunía las condiciones de precisión, repetibilidad y trazabilidad requeridas. Esto al margen de las consideraciones intencionales a las que nos hemos referido.

Obsérvese que, pese a que se las da de científico tolerante, Iglesias no está de acuerdo, no ya con la repetición de la prueba de envejecimiento, sino ni siquiera con que se realice una primera vez. A él le ha salido DNT, DNT que no estaba allí en 2004, pero no admite que se realice ningún tipo de prueba o experimento que permita averiguar por qué la discrepancia de los resultados de 2004 y 2007.

Para él, los análisis de 2007 anulan los resultados de 2004 y punto. En su estilo, los resultados que él halla son los auténticos. Todo aquello que haya encontrado otro compañero es sospechoso, y directamente es falso si no coincide con lo hallado por Iglesias. En este caso, como Iglesias encuentra DNT en 2007 (aunque sea en cantidades de traza) los análisis de 2004 no sirven, fue Titadyn y yastá, porque yo lo valgo .

Y, para quien no conozca la jerga científica, que en pluma de Iglesias se convierte en coplas de fraygerundio... ¿Quién ha dicho que el experimento del envejecimiento carece de la repetibilidad, trazabilidad y precisión necesaria? El experimento podía haber sido repetido en cualquier momento (quizás lo hubiese sido si hubiera salido positivo), y tenía toda la trazabilidad (permitía conocer y seguir su evolución en todo momento) y la precisión necesarias. Otra cosa es la validez externa, que no debe confundirse y hubiera sido un tema a discutir de haber dado positivo.